La huelga de hambre en el Rectorado y la Prefectura se mantiene.
Las medidas de los aspirantes a becas del Programa de Admisión Especial (PAE) se dividen y no logran sus objetivos.
Los piquetes de huelga de hambre instaladas en las oficinas del Rectorado y en la puerta de la Prefectura, que aguantan el décimo día de ayuno, amenazan con radicalizar sus medidas de presión hasta lograr que los más de 4 mil postulantes, incluso observados, sean admitidos a la Universidad Mayor de San Simón.
Sin embargo, otro grupo que representa a los postulantes de las provincias señalaron que no están de acuerdo con las medidas de presión porque los perjudica. “No podemos aceptar que los bachilleres de colegios particulares nos quiten espacio en las becas, en la disque huelga están estos, además de politiqueros”, señaló Eloy Pardo.
Según uno de los estudiantes en huelga de hambre en las puertas de la Prefectura, Ricardo Calicho, las autoridades están dividiendo a los estudiantes para negarles su ingreso.
Según Calicho, si hasta el lunes las autoridades de la UMSS no envían a la Prefectura las listas con los 4.300 estudiantes aprobados, y ésta no aumenta el presupuesto con un millón de bolivianos más, tomarán acciones radicales como sacarse la sangre, hacer huelga seca (sin líquidos) y tapiarse.
En los tres últimos años los estudiantes beneficiarios se incrementaron de 750 a 31614 (2004-2006) y el presupuesto asignado por la Prefectura se incrementó de 1.5 a 3.2 millones de bolivianos. Para esta gestión se tiene previsto el ingreso de más de tres mil bachilleres; sin embargo, el rendimiento académico no supera el 30%.
Las autoridades de la UMSS manifestaron que no existe posibilidad económica ni la infraestructura adecuada para soportar el ingreso de más estudiantes, también dijeron que es injusto que se beneficien con el ingreso especial y sin examen de ingreso. Sin embargo, la comisión de evaluación está trabajando en cada caso observado.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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