Evaluación. El sector agropecuario beniano es el más golpeado por el fenómeno El Niño. Espera que el Gobierno termine de hacer su evaluación de los daños. La fauna silvestre ha tenido saldos lamentables
De acuerdo con un estudio hecho por satélite, el Gobierno reconoció que han muerto 150.000 cabezas de bovinos en las 330.000 hectáreas inundadas por el río Mamoré por causa del fenómeno El Niño. Pero la Federación de Ganaderos de Beni y Pando (Fegabeni) estima que al finalizar la inundación serán 300.000 las reses que perecerán y causarán grandes pérdidas a los productores de carne.
Carmelo Arteaga, gerente de Fegabeni, explicó que han dejado las estadístiscas para dedicarse a ayudar a sus afiliados y a hacer gestión para que el Gobierno, mediante una ley, declare al departamento en su totalidad como zona de desastre y no como lo hizo en su decreto supremo, que excluyó a los municipios de Huacaraje, Magdalena, Exaltación, San Ramón, San Joaquín y Puerto Siles, que ahora soportan el embate de las aguas.
Arteaga reveló que como institución han presentado al Gobierno un proyecto con paliativos y sistemas de prevención de fenómenos naturales que afectan al sector ganadero, el mismo que tiene un inicio el 1 de marzo de 2007 y finalización en diciembre de 2018. Para esta propuesta se necesitan $us 272.850.221.
“Apuntamos a que se faciliten los créditos y haya excepción de impuestos hasta que el aparato productivo del departamento sea reconstruido”, manifestó.
Al respecto, el presidente de la República, Evo Morales, en una fugaz visita que hizo el miércoles a Trinidad, dijo a EL DEBER que la ayuda al sector agropecuario beniano, sea pequeño, mediano o grande, está en poder del Ministerio de Desarrollo Agrícola, que debe determinar los montos del desastre. “Queremos conocer las pérdidas, esperamos que la ministra Susana Rivero rápidamente pueda recoger esos datos y calcular los montos para hacer el proyecto y luego aplicarlo”, manifestó Morales.
Los más preocupados con los daños causados por El Niño son los empresarios privados de Beni, que mediante su presidente, Marcelo Dellien, dieron a conocer que la recesión se sentirá a finales de este año.
“Hay 3.253 estancias ganaderas seriamente dañadas en su infraestructura y cuya producción de este año se ve comprometida por cuanto los terneros se perderán. Les siguen en importancia de pérdidas el emergente sector arrocero”, agregó.
Dellien prevé que los daños serán progresivos y la gente los sentirá con la escasez de dinero porque la economía que genera la ganadería de la que viven unas 122.000 personas en el departamento no se moverá.
A esto se agregará que los productores campesinos han perdido todo lo que tenían para cosechar, los productos tendrán que ser traídos de otros departamentos, como Santa Cruz, lo que encarecerá la canasta familiar y ahí se sentirá la pobreza, relató el ejecutivo de los empresarios.
Desde ya, en los mercados trinitarios algunos productos, como cebolla, papa y la misma carne, sufrieron una subida de precios provocando molestia en las amas de casa. El kilo de cebolla que antes de la inundación costaba Bs 2, subió en 50 centavos, la papa pasó de Bs 3 a 3,50 el kilo, la zanahoria está en Bs 3 y el arroz cuesta entre Bs 3 y 5, según la calidad, pero se estima que en este producto haya un alza mayor por cuanto la producción del departamento no fue cosechada un 90%.
La carne vacuna de primera calidad valía Bs 15 en febrero. Hoy está en Bs 16, pero ya no la venden pura, sino con hueso.
Sectores afectados
Fauna nativa
La inundación de las pampas mojeñas causará pérdidas incuantificables en la fauna nativa que casi fue eliminada.
El principal depredador de los animales silvestres fue el hombre, que, pese a estar en desgracia por las inundaciones, no tuvo piedad para cazar taitetuses, tatuses, urinas, antas, piyos y otras especies que buscaban altura para sobrevivir, así lo indicó la secretaria de Medio Ambiente de la Prefectura de Beni, Ana Karina Bello. “Son muy pocas las lomas que fueron habilitadas como refugio”, lamentó. Al bajar las aguas el pasto estará podrido, lo que intoxicará en masa a los animales.
Ladrilleros
En Trinidad hay tres sindicatos de ladrilleros, San Juan, San Gregorio y El Rodeo, que están vendiendo lo último de su producción a Bs 900 el 1.000 de ladrillos, cuando antes valía Bs 600. “Hasta fines de mayo estaremos en recesión. No sé cómo lograremos sobrevivir las 400 familias que vivimos de esto”, anotó Emilio Novay.
A su vez, en Puerto Varador hay un sindicato dedicado a la extracción de arena, pero como por el momento no hay playa en el río Mamoré, usan una draga para sacar el producto a 5 metros de profundidad. “Antes valía Bs 150 la volqueta de arena, ahora subió a Bs 250”, dijo Agustín Rea.
Arroceros
Un sector que hace cinco años comenzó a producir en gran escala en el departamento beniano fue el arrocero, siendo Santa Cruz su principal comprador. Según la Asociación de Productores Arroceros (Asopra), el 90% de las 50.000 hectáreas sembradas en la campaña 2006 quedó bajo las aguas. Las áreas cultivadas se ubican en las provincias Marbán y Cercado, donde el producto estaba a punto de ser cosechado cuando sobrevino la riada.
Asopra indica que alrededor de $us 9 millones fueron las pérdidas preliminares y pronostican que habrá escasez del producto en el mercado nacional.
Prod. agrícolas
Los pequeños productores agrícolas de Beni se encuentran en la provincia Marbán y su principal mercado es Trinidad.
En las instalaciones del mercado campesino aún se ve yuca, plátano, guineo, papaya y cítricos, pero los campesinos revelaron que es lo último.
“Las plantas de yuca se han podrido bajo las aguas y se cayeron las de plátano y papaya”, reveló Rita Velarde, comunitaria de San Pablo, considerado el granero de Beni. La arroba de yuca que costaba Bs 5 ahora está en 20; el racimo de plátanos pasó de Bs 8 a 30; la caja de guineo de Bs 25 a 40. Desde la siguiente semana comenzará la escasez.
Campesinos
Para el sector campesino las riadas provocaron pérdidas que aún no pueden contabilizarse. Al momento se encuentran haciendo evaluaciones en cada provincia para enviar un informe al Ministerio de Desarrollo Agrícola, según reveló el ejecutivo de la Federación Única de Trabajadores Campesinos de Beni, Carmelo Pariqui. “El campesino trabaja para el día a día, ha perdido los sembradíos de sus parcelas y los pocos que tenían ganado también están afectados”, agregó.
La Prefectura, en un informe emitido en marzo, contabilizó que el sector indígena y campesino había perdido $us 23,8 millones.
Carreteras
El sector vial es uno de los más dañados en Beni. De los 3.834 kilómetros de vías que componen la red departamental 1.621 están seriamente afectados, lo que representa $us 54,3 millones, de acuerdo con el Servicio Departamental de Caminos (Sepcam).
En el municipio trinitario van a necesitar Bs 8,4 para reparar los caminos vecinales que están bajo agua.
El presidente, Evo Morales, el pasado 28 de marzo aseguró que su Gobierno está buscando maquinaria pesada para que el Batallón de Ingeniería del Ejército reconstruya los caminos, prometiendo que muy pronto iniciarán la vía asfaltada Cochabamba-Beni.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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