El vicepresidente Alvaro García Linera admitió que dentro del gobierno y el MAS existen “lunares oscuros que están dañando la imagen del partido”, con actos de corrupción, como la venta de avales, nepotismo que fueron difundidos por distintos medios de comunicación social.
“Todos estamos muy molestos y preocupados”, manifestó García Linera quien confirmó que en la reunión de este domingo analizarán todos los casos de corrupción denunciados en los últimos meses y buscarán soluciones inmediatas y permanentes.
La venta de avales políticos dejó al descubierto que el MAS tampoco escapa a la corrupción ya que se conoció que dirigentes nacionales, como Zacarías Flores, Leonilda Zurita, Zenón Cochi, y de La Paz, Lino Villca y Samuel Guarayo, estaban implicados en el asunto.
También se mencionó a los diputados William Chávez, Nemesia Achacollo, y al senador Santos Ramírez, quien decidió demandar a sus denunciantes. El tribunal de honor del MAS, presidido por Roberto Machaca, investiga los hechos y a los posibles culpables.
Por su lado, la diputada masista Elizabeth Salguero también reconoció que existen militantes que “manchan” al MAS, empero advirtió que muchos de ellos son ex integrantes de los partidos tradicionales.
“No pudimos destruir la rueda de corrupción montada por los partidos neoliberales y algunos de nuestros militantes fueron absorbidos por su aparato y ahora debemos ver cómo la destruimos en serio”, aseveró la diputada.
Sin embargo, los acusados, el senador Lino Villca y el dirigente Regional Departamental del MAS, Fabián Pardo, aseguraron que el vicepresidente Alvaro García Linera, ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana son los que dañan la gestión del presidente Morales porque buscan ostentar el poder.
“Su afán es destruir a los dirigentes históricos del MAS y usar a las organizaciones sociales, pero, no para decisiones de política de Estado, sino como meras concentraciones políticas”, dijo Villca al afirmar que ellos cumplen la función de traicionar a los indígenas.
La denuncias de corrupción también se extendió hasta Santa Cruz, donde el senador masista Guido Guardia acusó al concejal del mismo partido, Oswaldo “Chato” Peredo y al ex ministro de Desarrollo Rural, Hugo Salvatierra de conformar una red de venta de pasaportes en coordinación con la dirección de Migración, cuyo director Dante Castillo, renunció ante fuertes denuncias de corrupción en el manejo de casos especiales.
Peredo deslindó cargos y anunció que llevaría hasta los tribunales ordinarios para que Guardia pruebe sus acusaciones. En igual forma, quedó mal parado Salvatierra que se sumó a los ataques contra el senador masista a quien sindicaron de ser un tránsfuga.
Otro caso de nepotismo que implica a una prominente y estrecha colaboradora del presidente Evo Morales, involucró a la ex ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, que ordenó aprobar en tiempo récord la nacionalización de su cuñada neocelandesa Incola Polglase quien ocupó un cargo jerárquico en esa cartera de estado y tenía bajo su dependencia a su esposo, José Luis Muñoz, en calidad de Inspector de Obras con salario total de 32.000 bolivianos por cuatro meses de trabajo.
El diputado Arturo Murillo de Unidad Nacional denunció el caso y llevó a instancias de la Fiscalía del Distrito de La Paz para su investigación que espera una orden de la Fiscalía General de la República.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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