El Deber Abril 01, 2007



Buscan prevenir epidemias en Beni


Evaluación. Pese a la gran inundación, la diarrea que ataca a los menores de cuatro años no ha cobrado ninguna víctima. Autoridades, militares y voluntarios fumigan contra mosquitos y ratones

Dolencias. Los damnificados por las inundaciones lavan ropa y se bañan en aguas que están contaminadas por los pozos sépticos. Los niños son los más afectados

Trinidad

Las aguas que inundaron varias zonas de Trinidad bajaron 40 centímetros en marzo, pero la población que se vio obligada a abandonar sus viviendas e instalarse en albergues alrededor del anillo de circunvalación que protege la ciudad, comienza a sufrir los efectos de las enfermedades. Los niños menores de cuatro años están afectados por infecciones respiratorias sin neumonías, problemas de piel, diarreas sin deshidratación y parasitosis, que son los casos más atendidos por las brigadas médicas en los centros de salud instalados en los campamentos.

Otros males, como malaria y dengue clásico, se registran entre los pobladores de las provincias que han sido damnificadas por el rebalse de los ríos.

De acuerdo con los informes que recoge cada semana el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Beni, los casos de infecciones respiratorias agudas (IRA) suman 19.265, de los cuales el 74% afecta a los menores de cuatro años. Las diarreicas agudas (EDA) reportaron 6.706 casos y atacan un 85% a niños. En 1.117 casos de neumonía registrados, el 76% fue también en menores de cuatro años.

En lo que se refiere a la malaria, que es endémica del norte de los municipios de Guayaramerín y Riberalta, se registraron 12.363 casos en lo que va del año. En cuanto al dengue clásico, hubo 163 reportes en personas de más de 15 años, sobre todo en Trinidad y en Guayaramerín.

El director del Sedes-Beni, Carlos Reyes, destacó que la incidencia de la diarrea es inferior a lo esperado debido a que la población está consumiendo agua que ha sido potabilizada en dos plantas donadas por Argentina. “Hay tanques para que los damnificados se provean de agua para tomar y para cocinar”, refirió. En cuanto al aumento de las infecciones respiratorias, como bronquitis y tos, explicó que se dan porque los niños se mojan y la ropa se les seca en el cuerpo.

Los niños también son los más afectados con enfermedades en la piel. Hay 1.611 casos sólo en Trinidad. “Nadan en las aguas que están contaminadas por los animales muertos o por el rebalse de las letrinas”, indicó Patricia Dávalos, encargada de Vigilancia Epidemiológica del Sedes.

En cuanto al miedo de un rebrote de fiebre hemorrágica por la presencia del ratón calomys callosus en Magdalena, San Ramón y San Joaquín, el jefe del Comando Único Transitorio (CUT), Freddy Mac Kay, reveló que ya se fumigaron las viviendas de esas localidades para evitar al roedor portador del virus machupo. “Además se fumigó contra los mosquitos en todos los barrios de Trinidad para evitar el dengue”, anotó.

Una brigada de médicos españoles hace un recorrido de ocho días por el Parque Nacional Isiboro Sécure con diez toneladas de medicinas para atender a los indígenas afectados por las inundaciones.

Cifras de pérdidas

- El municipio de Trinidad estima que necesitará Bs 83,6 millones para reconstruir los daños en viviendas, escuelas, caminos, calles y servicios básicos.

- Para reparar las escuelas que están bajo las aguas en las comunidades rurales necesitan Bs 5,6 millones.

- Para reponer la infraestructura de los bienes públicos precisan Bs 38,9 millones.

- Según datos de la Prefectura de Beni hasta el 7 de marzo, en el departamento hay pérdidas por un valor de $us 115,5 millones.

- El sector productivo, que incluye a los ganaderos, arroceros y pequeños productores agrícolas, tiene pérdidas por un valor de $us 61,2 millones.

- El Gobierno ha prometido ayudar en la reconstrucción, pero está calculando los montos.

INCLUYE INFOGRAMA:

Grafico: El 11% de la población recibió asistencie médica


Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia

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