Los pobladores de dos provincias de Tarija, que se disputan la jurisdicción de un campo de gas que gestiona la firma hispano-argentina Repsol YPF, bloquearon carreteras y amenazan con ocupar el pozo y dinamitar un gasoducto administrado por Shell y Ashmore, informaron hoy fuentes oficiales.
Funcionarios de la gobernación de Tarija, departamento sureño al que pertenecen las regiones enfrenta-das, dijeron a Efe que las protestas comenzaron el martes en la provincia O'Connor, que reclama una solución al conflicto limítrofe con su vecina Gran Chaco.
El centro de la disputa es el campo "Margarita", operado por Repsol, que tiene reservas calculadas en 10,5 billones de pies cúbicos de gas y es el segundo en importancia en Bolivia.
Ambas provincias reclaman desde hace meses la jurisdicción sobre los terrenos en que está el campo, ya que la ganadora tendrá grandes recursos por los tributos que pagarán Repsol y sus socias British Gas y Panamerican Energy (de British Petroleum).
Según fuentes petroleras, unidades militares han sido movilizadas para proteger el yacimiento, el gasoducto y otras instalaciones de la zona como plantas de bombeo y de almacenaje de combustibles.
Otras empresas amenazada por los problemas limítrofes son Transredes, filial de las anglo-holandesa Shell, y la británica Ashmore, que administran la red de gasoducto de Bolivia.
Transredes pidió en un comunicado al presidente boliviano, Evo Morales, iniciar acciones legales "con el máximo rigor" contra las personas que amenazan la seguridad de sus operaciones en la localidad de Entre Ríos, en la provincia de O'Connor.
Según esa empresa, algunos manifestantes amenazaron con ocupar la estación de bombeo de gas, causar choques con los militares y dinamitar el gasoducto que va de Entre Ríos a la ciudad de Tarija, capital de ese departamento fronterizo con Argentina, a 103 kilómetros de distancia.
"La empresa sigue siendo víctima de ésta y otras amenazas que van contra uno de los principios fundamentales que es el cuidado de la vida", dice el comunicado.
Pese a que algunos medios informativos locales indicaron que las válvulas de la planta de bombeo habían sido cerradas, Transredes señaló que ni esa instalación ni el gasoducto dejaron de operar, para garantizar el suministro a la capital tarijeña. EFE
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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