Las grandes transformaciones, lamentablemente no pueden evitar el componente de la violencia, lo grave y lo detestable es que suceda todo lo contrario: que la violencia desplace la idea de la transformación y ocupe todo el espacio de la etapa histórica correspondiente.
A pesar de la dosis inevitable de violencia que hay en las relaciones humanas, los hechos descontrolados en el desenvolvimiento de la sociedad, de todos modos, tienen una causa, ningún enfrentamiento entre grupos o individuos es por simple deseo de hacer daño a la gente o de perturbar la racionalidad que corresponde al nivel de evolución en que se encuentran los pueblos.
La etapa en que vive el país, por su proyección transformadora, conlleva la posibilidad de enfrentamientos y relaciones violentas entre los que pretenden cambiar sujetos a una sola idea y los que se oponen al cambio o admitiendo la necesidad de las modificaciones, también, persisten en sus propias ideas y métodos de acción. La violencia en este nivel de interacción humana tiene diversas formas que deben ser claramente establecidas para formular las soluciones correspondientes.
Considerar que la violencia es sólo el hecho o el acto materialmente dañino respecto de otras personas, corresponde a un propósito simple y reduccionista. Olvidar o dejar, deliberadamente, a un lado las ofensas morales, las heridas que pueden ocasionar imposiciones, arbitrariedades, atentados contra la verdad y la rectitud, puede ser, alternativamente, falta de formación intelectual o concepción deformada y consecuentemente falsa de las relaciones humanas.
Con una intención, preponderantemente didáctica, en este tiempo, es decir, en el nivel de evolución en que nos encontramos, violencia es engañar, simular actitudes democráticas, convocar a la gente sin el propósito sincero de tomar en cuenta sus ideas y sus propuestas. Y, violencia es no escuchar, no dar a las personas y a las instituciones la oportunidad de hacer conocer sus planes y sus programas. Entre todas las violencias la más ofensiva, brutal e insoportable es la que ejercen quienes se sienten superiores o predestinados respecto de sus semejantes.
Lo que ha sucedido en Santa Cruz es algo que debe preocuparnos. La gente se enfrentó no por mala ni por intolerante, sino porque en cierto modo el país entero vive contaminado por corrientes que pretenden reducir la historia al enfrentamiento brutal y deshumanizado de tendencias y corrientes presuntamente irreconciliables. Quienes se resisten a la formación de un ser humano universal admitido, respetado, ensalzado por sus cualidades esenciales más que por sus apariencias superficiales y finitas, están en la lógica de la violencia.
OPINIONES DE LA GENTE
¿Qué criterio tiene respecto a los hechos violentos que ocurrieron en Santa Cruz en los encuentros territoriales de la Asamblea Constituyente?
Jaime Onofre
Dirigente de la COD
Lo que sucedió en Santa Cruz con los asambleístas, al margen de haber sido una acción de protesta, muestra una irracionalidad inaceptable de algunos sectores que pretenden imponer determinadas posiciones políticas. Debe existir respeto a la democracia, ya que sólo de esa forma podremos vivir pensando en el futuro de nuestro país.
Si bien existen diferencias entre los constituyentes por temas políticos, es necesario que se imponga el respeto.
Julio Saavedra
Comunicador
Son hechos que estaban anunciados hace tiempo porque los bolivianos están descontentos con el trabajo que vienen haciendo los constituyentes. La gente está molesta porque no hay avances importantes, más aún cuando sólo faltan pocos meses para que se cumplan los plazos dados por la Ley de Convocatoria a la Constituyente.
Los ánimos de los bolivianos están caldeados y por eso reaccionan con acciones violentas.
Luis Prudencio
Funcionario prefectural
Es lamentable que en Santa Cruz se hayan perdido espacios de discusión y debate entre los ciudadanos y asambleístas, porque se impusieron acciones violentas.
También hay que entender la posición de las personas que han protagonizado esos hechos, tal vez se han sentido afectados con algunas acciones de ciertos asambleístas.
Lo más aconsejable es que se imponga el diálogo.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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