A las 17:00 y a las 19:30 en el Coliseo Alemán Santa María se cumplirán las dos últimas funciones del ballet ruso sobre hielo. En las presentaciones del martes y miércoles la respuesta de la población fue muy buena, razón por la que los organizadores aumentaron una función más. Debido a la gran afluencia de espectadores, muchos se quedaron sin poder ingresar al coliseo.
El martes por la noche, primera función del Moscow Stars on Ice (Ballet sobre hielo), el Coliseo Alemán Santa María recibía cientos de visitantes formados en largas filas en la calle Colombia, todos ellos esperando ingresar rápidamente y conseguir un buen lugar para contemplar a los 20 bailarines patinando sobre hielo. A las 19:25 pm ya gran aparte del público estaba acomodado en las graderías y ya empezaba a impacientarse, 10 minutos después empezaron las palmadas de “ya es hora”.
Al fin a las 19:42 los primeros patinadores ingresaron a la pista de hielo y fueron recibidos con grandes aplausos para la primera obra “El lago de los cisnes”. Eran las 19:46 cuando el príncipe Sigfrid entró a escena con mucho glamour y entonces las luces se apagaron. No era parte del espectáculo que las 58 luces colgadas fallaran. La iluminación volvió a las 19:51 y durante todo el resto del espectáculo se utilizaron las luces del coliseo además de las del espectáculo. Fue una lástima que fallaran las luces puesto que la iluminación de un espectáculo forma parte fundamental del mismo, focaliza un único punto de atención y abstrae el resto del espacio. “El lago de los cisnes” se desarrolló sin más problemas pero costó a los artistas y al público acostumbrarse a la “cojera” del show. Sin embargo, los problemas técnicos no fueron determinantes. Los artistas de gran habilidad sorprendieron al público con su giros y acrobacias que daban como resultado largos aplausos y señales de admiración por el público. Los patinadores masculinos desprendían carisma, incluso más que las muchachas, y se ganaron al público. Si bien se entiende que el patinaje artístico es algo pocas veces visto en Cochabamba, la historia fragmentada no contribuía al entendimiento completo del público. Al público parecía no interesarle realmente la obra en sí, lo importante era ver a los artistas patinando a grandes velocidades, dando piruetas y demostrando sus habilidades gimnásticas. El público cercano a la pista, recibía los salpicones de escarcha congelada con aplausos. El intermedio llegó a las 20:30 y duró 15 minutos.
La segunda obra “Cenicienta” fue notablemente más entretenida y dinámica. El público y los artistas ya no estaban incomodados por las luces. La historia, de conocimiento popular, fue mucho más disfrutada que la primera. El público reconocía a los personajes: la Cenicienta, la madrastra, las hermanastras, el hada madrina, los ratones e incluso un personaje que interpretaba al reloj. La única caída fue a las 21:10 cuando Cenicienta cayó inesperadamente. El público aplaudió intentando subsanar de alguna manera el incidente.
El fin llegó a las 21:30 pm, cuando todos los personajes salieron a dar las gracias y gran parte del público asistente aplaudió de pie a los artistas rusos.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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