El lago Uru-Uru está sentenciado a muerte. Las "aguas negras" de la ciudad fueron desviadas al río Tagarete debido a que dos motobombas de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas colapsaron hace un mes, y el daño ambiental es severo.
La Dirección Departamental de Recursos Naturales y Medio Ambiente (DDRNMA) envió al Instituto Nacional de Laboratorios de Salud de La Paz varias muestras de agua que fueron recolectadas en las orillas del lago. Los resultaron serán conocidos la próxima semana.
El director de la DDRNMA, Gónzaga Ayala, afirmó ayer que "el impacto ambiental que está sufriendo el Uru-Uru es grande. Nosotros no podemos hacer nada, esperaremos las pruebas. Los que tienen que solucionar el problema son los de la Planta".
La bahía de Quitaya, que está cerca al lago, está sobrecarga-da de basura: botellas de plásticos, trapos, latas y un sinfín de desechos que llegaron con el agua. Treinta metros al sur, el agua es de color oscuro y tiene un olor nauseabundo.
Funcionarios de la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas informaron que hace un mes enfrentaron problemas para bombear las aguas del alcantarillado y como no pudieron hacerlo, optaron por desviar el canal emisario al río Tagarete.
La Prensa visitó ayer esta zona, pero no encontró a funcionario alguno en el lugar. Las lagunas de tratamiento están vacías, aunque existen hongos que brotaron por la humedad.
La planta tiene capacidad para purificar al rededor de 1.050 litros por segundo, que llegan desde varias estaciones elevadoras construidas en diferentes áreas de la ciudad.
En total hay siete estaciones de bombeo, de las cuales seis funcionan normalmente, mientras una tiene problemas, pero despacha las aguas servidas hasta la zona de tratamiento.
Las aguas residuales que son vertidas y conducidas junto con las aguas pluviales llegan hasta la planta por un canal abierto de 1,8 kilómetros que comienza en la zona Sudeste.
El catedrático de Química de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Felipe Coronado, sostiene que las aguas del alcantarilla-do tienen un alto contenido de sulfatos, fosfatos, cloruros, magnesio y otras sustancias.
Las aguas que ingresan al lago Uru-Uru también presentan grandes concentraciones de materia orgánica que son despachadas desde los barrios.
Las aguas residuales de la ciudad, antes del percance técnico, eran tratadas en lagunas de estabilización que purificaban en un 70 por ciento el agua negra para después ser enviada al lago.
La planta está constituida por dos lagunas que ocupan un área total de 25 hectáreas. También tienen dos diques y un campo para sembrar plantas y totora.
La medida promedio de los diques es de 1,80 metros de ancho y tres de alto, están cubiertos con una capa de materia granular.
El director de la Unidad de Drenaje Urbano, Marcelo Vidal, informó que los repuestos para estas bombas no se pueden adquirir en el mercado local, sino tienen que ser importados desde Alemania.
Los responsables de la planta realizaron el pedido hace 45 días, pero no tienen una respuesta hasta ahora.
EL Poopó
Este lago tiene una extensión aproximada de dos mil kilómetros cuadrados y también sufre por la contaminación.
En el fondo de la legendaria masa de agua yacen partículas de boro, arsénico, cadmio, zinc y plomo, entre otros minerales, que son arrastrados por las corrientes de agua que llegan desde las minas Huanuni, lapo, Morococala, Poopó, La Joya, Totoral, Antequera y San losé
Las aguas turbias que salen de los socavones son vertidas en los ríos sin tratamiento previo. Esto ocurre desde que comenzó la actividad minera en la región.
La DDRNMAanalizóen 2005 las características del agua que emana la mina de lapo. Este yacimiento produce cada mes alrededor de 300 toneladas de estaño y procesa en su ingenio diez toneladas. En el centro de análisis de ley no existe un dique para tratar los relaves, y las descargas se van directamente al río Zapo
Lo mismo ocurre en Morococala, donde los 110 socios cooperativistas que explotan estaño carecen de un centro para disminuir la carga ácida.
Los resultados del análisis químico practicado por la DDRNMA muestra que las aguas de estos afluentes que desembocan en el lago Poopó contienen arsénico, cadmio, curio, hierro, plomo, zinc y estaño por encima de los límites permisibles.
Huanuni es otro centro que contamina el lago Poopó, ya que en su río fluyen desechos sólidos, restos de los desmontes, y colas y aguas ácidas que manan del interior del cerro Posokoni, el mayor yacimiento de estaño del país. En ese río se ha descubierto la presencia de arsénico, cadmio, curio, hierro, plomo y zinc.
En 2005, la DDRNMA también analizó el agua, los suelos y vegetales en el sector del puente La Joya, proyectos Kori Kollo y Kori Chaka, y los ríos Burguillos y Tajarita, donde se encontró arsénico y cianuro atmosférico.
Las minas de Poopó, Antequera, Avicaya y Totoral también contribuyen a la contaminación, porque echan sus aguas ácidas al río Pazña.
Otro factor de polución lo constituyen las aguas de drenaje ácido de roca que salen de la mina San losé, ubicada a menos de dos kilómetros de la ciudad. Las cargas pasan por debajo de la ciudad y llegan al lago Uru-Uru. El Poopó también recibe las aguas servidas de la urbe, que después de un tratamiento se internan en el fondo de la laguna.
SENTENCIA DE MUERTE
El Poopó no sólo recibe las aguas ácidas de interior mina o las aguas servidas de Oruro, sino que además es un "depósito" de plásticos, latas y otros materiales no degradables.
Muchos de estos objetos son traídos por el río Desaguadero y otras corrientes que alimentan el espejo de agua.
Cada vez existe mayor preocupación por el futuro de estos lagos. Varios expertos ambientales calculan que tendrán 40 años más de vida si las autoridades no asumen medidas urgentes. Los especialistas señalan que el nivel de las aguas disminuye cada año como consecuencia de los desechos.
El Poopó pierde superficie cada año que pasa
Fotografías satelitales tomadas a lo largo de varios años demuestran que el Poopó se reduce.
Por ejemplo, en 1991 las riberas del lago estaban llenas de agua, pero diez años después se advertía una severa disminución. En 1997, el Instituto de Investigación Química de la Universidad Mayor de San Andrés, de La Paz, (IIQ-UMSA) confirmó, a través de una investigación, la reducción del volumen del lago.
La Coordinadora de Defensa de los lagos Uru Uru y Poopó (Coridup), integrada por comunarios de las riberas de ambos, sostiene que la contaminación ha transformado el modo de vida de los campesinos, porque fueron testigos de fenómenos, como el nacimiento de una oveja con dos cabezas y seis patas, aunque no se pueden relacionar estos hechos con la contaminación.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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