Servirse los doce platos el Viernes Santo es una tradición que se impone al mandato de la Iglesia de ayuno y abstinencia porque se recuerda la pasión de Cristo y el dolor que sintió durante el Calvario.
Mythyl S. Antezana Terceros
Decenas de fieles tomaron ayer los mercados de Cochabamba para adquirir todo lo necesario para la elaboración de los alimentos que se acostumbran servir el Viernes Santo.
La Iglesia considera que esta “tradición” se sobrepone al período de ayuno y abstinencia que se debería tener este día tomando en cuenta el momento de dolor y reflexión que significa para los cristianos la pasión y muerte de Jesús.
Sin embargo, para cumplir con ciertos mandatos de la Iglesia, muchos fieles realizan otros actos de penitencia que coadyuvan en el reencuentro de uno mismo en base a los actos de profunda reflexión personal, entre ellos está la confesión, participar de la Eucaristía, ser solidarios con los demás, etc.
La carne
El Viernes Santo de Cuaresma el “sacrificio” que también ofrece la mayor parte de los cristianos es abstenerse de servirse alimentos preparados con carne.
Este día según la liturgia católica, Jesús muere en la cruz y el creyente se priva de la carne como muestra de arrepentimiento y congoja en busca de perdonarse a sí mismo por sus pecados y también recibir el perdón de Dios.
Pero la abstinencia depende de la situación en la que se encuentra la persona ya que no todos tienen las mismas posibilidades de alimentarse y si la tienen, no comen carne.
Los 12 platos
El hecho de cocinar 12 platos sin carnes rojas el Viernes Santo no es precisamente ayuno y abstinencia por lo que la Iglesia ve esta tradición como algo propio de cada país y que en el fondo ayuda a unir a la familia.
Mucha gente ya se prepara para este feriado, en los mercados se adquieren los mariscos, pescados, frutas, verduras para la preparación de estos alimentos a pesar de los elevados costos.
La crisis económica les obliga, a la mayoría, a preparar sólo algunos alimentos que consisten en la sopa, el plato fuerte y el postre.
A pesar de esta situación un variado menú reemplaza al ayuno de Viernes Santo que está acompañado del Vía Crucis, procesiones y las homilías que se preparan en la Catedral y parroquias. Todas están llenas de colorido por lo que cada región se convierte en el centro de atención de los cochabambinos y extranjeros.
Los alimentos
Durante los días de Semana Santa la gastronomía es uno de los aspectos que debemos cuidar más y en los que muchos platos toman un protagonismo especial.
El pescado y los dulces son los elementos más típicos de la gastronomía donde las carnes, embutidos y fiambres se sustituyen por deliciosos guisos de pescado, legumbres y verduras.
La tradición en Cochabamba es comer pescado en sus diferentes variedades, puede ser sardina, atún, trucha, sábalo y otros preparados frito, al horno o en caldo.
También está el camarón, pastel de fideo, ají de habas, frituras, el arroz blanco, sopa de pan, papa pica, pastel de pan, ají de papaliza, bizcocho, arroz con leche y frutas, entre otros.
La familia es quien toma la iniciativa todo depende del gusto de los comensales y su situación económica por lo que se puede preparar los 12 platos o simplemente uno.
Los preparados
Entre los ingredientes que más se usan para las frituras está la harina, el huevo donde después de mezclar con un poco de agua y la levadura o royal se reboza el pescado y algunos vegetales como la achojcha y el garoto que en su interior puede tener queso o atún.
Mientras que para los caldos la papa es muy importante y también el pan, dependiendo del alimento que se quiera preparar con un poco de verduras y huevo.
El arroz se usa tanto en el plato fuerte como también en el postre mezclado con leche, canela, azúcar y un poco de coco.
Los ajíes se preparan para la papaliza, las habas y el zapallo con la salsa de tomate y cebolla.
El resto es parte de la iniciativa de cada persona, hay quienes preparan al horno un pastel de fideo y arvejas con rebozado de atún y otros inventos.
Los mariscos por su poca comercialización en el país son costosos, sin embargo hay quienes los preparan en sopa con camarón y pulpo o fritos y en ají.
Entre las frutas de temporada están las uvas, manzana, chirimoya, naranja, mandarina entre otros.
La Semana Santa en las provincias
La tradición de Semana Santa tiene matices muy especiales en Cochabamba que se conjugan con las expresiones de fe de la gente que va mezclada con su forma de vivir y su cultura.
Algunos fieles coinciden en que lo más importante es compartir en familia y si es posible invitar a algunos amigos para completar a los doce discípulos e interpretar la última cena de Jesús con los 13 platos.
Otros invitan a 12 mendigos o pobres de la calle para rememorar la última cena y, cuenta la tradición, que si uno de los invitados llega a faltar a la mesa alguien de la familia fallecerá.
El Viernes Santo las iglesias de los pueblos y sus esquinas están colmadas de altares donde a veces se ponen animales vivos, como es el caso de Arani.
En la ciudad las procesiones se hacen desde los templos, capillas o asilos donde cada vecino pone su altar y si las condiciones lo permiten, se invitan algunos alimentos al paso de los fieles.
Los robos
En otros lugares, la noche del viernes o la mañana del Sábado Santo, matan víboras o lagartijas, que pagan los platos rotos por esas ansias de la humanidad de matar el pecado y para concretizar sus creencias.
Finalmente en las comunidades campesinas se tiene la creencia de que robar es posible ya que Cristo, Dios, está muerto y no puede atestiguar el pecado.
Según el antropólogo, José Antonio Rocha en el mundo andino para las comunidades el Domingo de Pascua es el cierre del Carnaval, aunque no tiene ninguna relación lo uno con lo otro y peor aún con la Semana Santa.
“He visto en Tiraque la tradición de la gente de sacar frutas, choclos y estirar a los animales para amarrarlos en otro lugar. La intención es apropiarse de lo que tiene el otro porque no hay una ley pero es una especie de juego”, contó.
Dijo también que los propietarios aceptan esto porque consideran que es momento de compartir ya que el tema de la propiedad privada no existe. Por la noche, las vacas son amarradas en la Plaza Principal donde la gente que ha perdido su animal va en busca hasta este lugar y la encuentra amarrada.
Rocha explicó que para el Domingo de Pascua, hay comunidades que preparan las coplas de Pascua como parte de sus vivencias como algo paralelo a las actividades que realiza la Iglesia.
“Hay muchas cosas que tienen un ciclo que no necesariamente parten de una raíz sino que son una continuidad que en determinado momento coincide con las tradiciones”, apuntó.
La Iglesia se prepara para la abstinencia y el Vía Crucis
Las celebraciones de Semana Santa son diferentes para la Iglesia Católica y los fieles que mezclan las tradiciones populares con las actividades programadas por el Arzobispado de Cochabamba. Sin embargo cada una tiene un significado especial con un solo fin, la reflexión y el compartir en familia.
Según el vicario judicial para el tribunal eclesiástico de Bolivia y director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica, Miguel Manzanera, la Iglesia mantiene el día viernes con tristeza conmemorando la muerte de Jesús donde hacen esfuerzo para no comer más de lo necesario y mantenerse en pie.
“Ofrecemos este sacrificio y tal vez sea importante ayudar a la gente pobre, es un día donde se debe acudir al sacramento de la penitencia y confesión, ahí está el fruto grande de la reconciliación”, sostuvo.
Manzanera considera que la costumbre popular de preparar los doce platos debía darse el Jueves Santo, el día de la última cena de Jesús con sus doce apóstoles, que es un momento de celebración.
“Hay cosas que la Iglesia conoce pero no patrocina. Todo lo que se haga con alegría y moderación es bueno sobre todo si sirve para unir a las familias o personas”, acotó.
Vía Crucis
El viernes se recuerda la pasión de Cristo, el sábado la muerte y resurrección y el domingo el día más importante y más alegre porque Jesús venció a la muerte y nos dio la vida.
Una de las tradiciones populares que ha tomado mucha fuerza en la celebración del Viernes Santo es la representación en vivo del Vía Crucis. La Iglesia acostumbra realizar el viernes el recorrido del Vía Crucis en la madrugada al Cristo de la Concordia. Este año se inicia en la puerta de la parroquia San Pedro.
En otras parroquias, templos, capillas, asilos se realiza la misma celebración deteniéndose en cada Estación y haciendo un oración o una lectura del pasaje del Evangelio, o también un canto meditando en las siete palabras de Jesús en la Cruz.
En este día la Iglesia pide privarse de todo lo malo, no sólo en un sentido penitencial, sino también en un sentido de sentir hambre de la palabra de Dios.
Otras actividades
A las 13:00 está previsto el sermón de las siete palabras a cargo del R.P. Antonio Gausset SJ y a las 15:00 se recuerda la crucifixión de Jesús y muerte para salvar del pecado y dar la vida eterna, rezando el Credo.
Para las 18:00 la procesión del Santo Sepulcro que se inicia en la parroquia de la Compañía de Jesús y finalizar a las 21:00 con el rezo de la soledad de María.
En las iglesias las imágenes se cubren con una tela morada, al igual que el crucifijo y el sagrario queda abierto en señal de que Jesús no está. El color morado en la liturgia de la Iglesia significa luto y el negro en la imagen de la Virgen es por la muerte de su hijo.
“La tradición es parte de la inventiva popular”
El antropólogo José Antonio Rocha considera que la tradición cristiana de Semana Santa y en especial de los 12 platos el Viernes Santo es una tradición que se complementa con una inventiva popular.
Rocha explicó que esta tradición viene de la cultura europea cuando llegan españoles y traen consigo los doce platos en representación de las 12 tribus de Israel y posteriormente de los 12 apóstoles. El número establecido significa la totalidad del entorno.
En cuanto a la carne, aseguró que es una cuestión más tardía donde se prohíbe comer ciertos alimentos pero que no coinciden con la celebración.
El viernes es el día de la muerte de Jesús y la carne recuerda esto por lo que se pide ayuno, es una tradición junto con la penitencia.
“Dentro de todo esto existe una contradicción porque entre el miércoles y jueves deberían comerse los 12 platos pero no es fiel a la tradición cristiana-católica donde esos días son en tono de fiesta, alegría mientras que el viernes es un ambiente de recogimiento y tristeza”, aclaró.
Dijo también que todo esto hay que atribuirle a la inventiva popular porque hay muchas cosas contradictorias, pero en el campo de acuerdo a lo que he podido observar el viernes se ayuna hasta las dos de la tarde y recién se empieza a comer. Mientras que la Iglesia dice ayuno.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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