Santa Cruz | El Deber
Escuché golpes y gritos alrededor de las 1:20 de la madrugada que provenían del bote (celda de aislamiento). Luego me enteré que varios internos habían matado a Roy; los policías, que estaban cerca de ahí, no lo auxiliaron", comentó un preso, vía teléfono, sobre el asesinato del recluso Roy Guardia Arias, ocurrido ayer en el penal de máxima seguridad denominado Chonchocorito.
El cuerpo de la víctima llegó a las 3:00 a la morgue del hospital San Juan de Dios. De acuerdo con el informe del médico forense Óscar Ciro Ortiz, tenía siete heridas de cuchillo en la cabeza, una grande en el cuello y otra profunda en el lado izquierdo del pecho, la cual le perforó una arteria y le causó la muerte.
En la autopsia estuvo la fiscal Doris Rivero. Manifestó que los sospechosos son siete individuos que, al igual que el occiso, estaban aislados en la celda destinada a los reos de mal comportamiento.
El gobernador de la cárcel, Yusef Rabaj, manifestó que no han sido reconocidos los autores materiales y, por tanto, la investigación del Ministerio Público será clave para aclarar el hecho.
La fiscal Rivero indicó que el cuchillo utilizado en el crimen fue hallado escondido en una bolsa con arena. Asimismo, se levantó restos de cenizas de la ropa de uno de los sindicados, que quemó su vestimenta para hacer desaparecer los rastros de sangre impregnada.
La autoridad añadió que en el transcurso de las próximas horas tomará declaración a los presuntos implicados con la finalidad de encaminar el proceso por el delito de asesinato.
Según un estudio de la Dirección General de Régimen Penitenciario, entre 2000 y 2006 ocurrieron 43 muertes en Palmasola, todas sin esclarecer. La penúltima sucedió el 31 de agosto del año pasado igualmente en el "bote" de Chonchocorito. Fue asesinado Néstor Jaime Sarmiento Burgos (40). La familia del fallecido sigue exigiendo justicia, pero la causa no ha avanzado.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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