Opinión Abril 07, 2007



Lo que nos falta no es dinero, sino principios y actitudes consecuentes


La crisis que, a pesar del dinero y de los avances de la ciencia, es permanente, no es por falta de medios materiales necesarios para vivir. Hoy, la humanidad es más rica que nunca, puede producir todo y en grandes cantidades, sin embargo, la brecha entre pobres y ricos es más profunda y ofensiva. Lo que falla son los principios, es decir, reconocer que el ser humano es una criatura llamada a la perfección.

Uno de los componentes esenciales, imprescindibles de la cultura humana es la religión. Mientras la gente no sepa cuál es su origen y cómo será su fin, siempre habrá un margen metafísico para explicar los misterios de su existencia y de su muerte. Esta explicación no es cristiana porque todavía deja las cuestiones del espíritu, sin solución, sólo como motivo, como causa de la angustia y de la búsqueda.

Nosotros los cristianos, hemos superado la incertidumbre, nuestras concepciones religiosas no son respuesta a la duda, a lo desconocido, ni al miedo, son una certidumbre, sabemos que formamos parte de Dios y que por ese maravilloso origen somos capaces de todo lo que hace de la vida un nivel superorgánico, entendido no sólo como realidad biológica, sino como totalidad que da sentido al mundo que habitamos. Las imperfecciones son parte de la búsqueda.

A pesar de los avances admirables en el campo de la ciencia que renuevan las actividades económicas, políticas, artísticas de la gente, no podemos lograr el reencuentro y consecuentemente la paz y la alegría. No comprendemos que nuestro destino final no es ni el poder ni el dinero, ambos objetivos, son primitivos, corresponden a la etapa inicial de esa búsqueda que alguna vez llamamos evolución, no por una convicción filosófica, sino por comodidad en la comunicación. El ser humano es lo que es desde siempre.

La crisis permanente, paradójicamente, agravada por la riqueza, por máquinas admirables, por una potencialidad guerrera, nunca vista, no es por falta de dinero ni por medios materiales de existencia. Hoy, con la aplicación del conocimiento, siempre renovado, a las estructuras productivas nacionales e internacionales, la humanidad es más rica que nunca, puede producir, en cantidades ilimitadas, todo, absolutamente todo lo que necesita para vivir con la dignidad inherente a su estirpe, sin embargo, la brecha que separa a pobres de ricos es tan profunda que deja sin salvación cualquier explicación de semejante ofensa a la mayor parte de habitantes del planeta. La riqueza se ha concentrado en beneficio de pocos, en relación con los que todavía no tienen lo necesario para satisfacer sus necesidades esenciales.

Entonces lo que falla no es el dinero, sino los principios y a partir esa ruptura básica la organización y las actitudes. Es aquí donde los cristianos que creemos en Dios sabemos que ya no hay nada que buscar, basta asumirnos como hijos de Dios y actuar en consecuencia. Nuestra religión está fundada en el amor que se refiere a todo: amor es entrega, comprensión, solidaridad, compasión, honestidad, respeto, sabiduría para tomar exactamente lo que necesitamos. La vida misma si no está dada en la proyección múltiple e infinita del amor, todavía no es parte trascendente del Creador. Esta en la dinámica de la búsqueda y del encuentro que, de todos modos, es posible.



OPINIONES DE LA GENTE

¿Cuál es la importancia que tiene la religión en la moral de todas las personas y los pueblos?

Vivian Cardona

Concejala de CIU

La religión forma parte esencial en la vida de todas las personas, es parte importante el recogimiento y contacto con Dios.

La religiosidad es gravitante en la formación moral de las personas y los pueblos, tenemos normas y mandamientos que debemos cumplirlos a cabalidad.

Todas las religiones son importantes en cada ser humano y nos motiva a mejorar cada día más.

Jhonny Antezana

Concejal de NFR

La religiosidad es vital en la formación de las personas y las familias, creo que eso está en función directa del grado de compromiso que tiene la familia con sus integrantes y el otro componente es la educación que en muchos casos se recibe en las escuelas.

Lamentablemente vemos que hay un proceso de decaimiento que se está presentando, sobre todo en la Iglesia católica, pero será ella quien tome algunas iniciativas para revertir esa situación.

Víctor Calderón

Pdte. Concejo Municipal

Estoy convencido que la religión es una parte fundamental, no sólo en la moral sino también en la formación del ser humano.

No se puede tomar la religiosidad como una costumbre, sino que debe tener como base fundamental la creencia en un ser poderoso, superior.

Lo más importante es socializarse a la vida a través de una creencia en alguien, como Dios, eso nos permite vivir en tranquilidad, armonía y pensando en nuestros hermanos.


Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia

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