El Deber Abril 08, 2007



Trabajadores dicen que no tienen ni para pagar luz y agua


Debacle. En el país 1.200 empleados del Lloyd están a punto de perder su trabajo. Hace 11 meses que no cobran. Muchas familias tuvieron que recortar sus gastos. Algunos se animaron y contaron su historia

Impotencia. Rossi Mojica intenta no llorar. Dice que luchará por su empresa



Debido a la aguda situación financiera que sufre la línea bandera más antigua del país (el LAB fue fundado en 1925) la situación laboral de los trabajadores y de sus familias es crítica.

Detrás del logotipo del LAB hay historias de familias que sufren ante la perspectiva de perder su trabajo, y que en la cadena de responsabilidades por la crisis financiera ocupan el último eslabón. Éste es el otro drama del LAB.

El cochabambino Abdías Ureña hace 38 años que trabaja en el Lloyd, de los cuales 25 se desempeñó como supervisor de operaciones de vuelo. Este hombre vestido con su uniforme de trabajo trata de no llorar cuando cuenta la situación de su primer y único empleo. Pero no puede.

Explicó que su tarea consiste en hacer un informe completo sobre las condiciones meteorológicas y evaluar la distribución de peso en la nave.

Detalló que hace cinco años que los trabajadores del LAB no cobran un sueldo completo y hace 11 meses que dejaron de percibir el salario.

En ese tiempo tuvo que recortar sus gastos a lo más necesario y tratar de evitar constantes discusiones con su familia porque el dinero no alcanza.

"Es muy duro continuar. En mi caso tengo que hacerle un monumento a mi hermana mayor que es como mi ‘banquito privado’. Si no hubiera sido por su ayuda no sé qué habría pasado. Nos sentimos solos, nos ataca parte de la población, nos ataca el Gobierno. Antes era un orgullo trabajar en el LAB; ahora tenemos que andar medio escondidos por la pésima administración de los encargados de manejar esta empresa”, puntualizó.

Mientras que para Ángela Roxana Imana, que lleva trabajando 25 años en el LAB como supervisora de vuelo en Viru Viru, esta crisis, que se acentuó en las últimas semanas, resultó insostenible para los trabajadores.

"Esperar cada día que la empresa Air BP nos venda jet fuel y rogar para tener el dinero fue habitual estos días. Ver cómo otras líneas vuelan sin problemas nos hace sentir muy mal", sostuvo.

Detalló que por el problema del combustible tuvieron que trabajar desde las 14:00 hasta las 5:00 de la madrugada, para tratar de responder a las demandas de los pasajeros en la última situación de crisis. Destacó que este momento afecta a varias familias que no pueden pagar los impuestos y tampoco las facturas de luz, agua y teléfono.

"A nosotros hace cinco años que nos pagan en cuotas. Para salvar a la empresa aceptamos que parte de nuestro sueldo se use para lograr una salida. Pero vemos que de nada sirvió, yo me siento también estafada", lamentó.

Álex Maita, responsable de atención al pasajero, lleva tres años trabajando en el LAB. Su sueño es jubilarse en esta empresa como lo hizo su abuelo.

La oficina donde atiende (llegada de pasajeros locales a Viru Viru) está desierta. Sólo unas cuantas maletas esperan que alguien las retire.

Asegura que en este tiempo se encuentra económicamente muy ‘apretado’, y que si no fuera por otros trabajos que realiza (instala programas de computación y decodifica celulares) no podría subsistir.

Maita aseveró que es decisión de los trabajadores luchar hasta el final para que esta línea vuelva a operar.

Remarcó que estos días tuvieron que enfrentar los reclamos de los pasajeros y el insulto de las personas que deseaban viajar.

"Da rabia y uno siente impotencia. Mi abuelo falleció trabajando en el LAB, esta empresa le dio todo y mire ahora en qué estado está. Me siento perdido", señaló.

Rossi Mojica lleva ocho años en el aeropuerto de Santa Cruz, controlando que las maletas embarcadas sean entregadas a sus respectivos dueños. Ella es de Riberalta (Beni) y llegó a esta ciudad con la expectativa de formar una familia y progresar profesional y laboralmente. Asegura que no va a llorar, pero no puede. Respira lentamente y sostiene que le parece mentira que su 'querido' LAB no esté volando. "Esta empresa es mi primer trabajo. Si no fuera por mi esposo que me apoya y me da ánimo para continuar, no sé qué haría. Es triste ver cómo por culpa de esto, muchas familias se separan. El Gobierno debe entender que los que más sufren son los niños a los que no se puede atender como se debe por falta de dinero. Detrás del LAB hay familias que sufren y eso no se debe olvidar", opinó.

Fernando Núñez hace tres meses que trabaja en el LAB: es el encargado de cargar y descargar los equipajes. Cuenta que es muy triste tener a los dos aviones del LAB parados en Viru Viru, vacíos y sin nada que cargar. "Otras empresas salen con normalidad y sus estibadores trabajan sin parar mientras nosotros sólo los miramos", señaló.

Hay otras historias sin nombre y apellido que cuentan sus casos. Como el de los pilotos que realizaron el último vuelo de México-Panamá-Santa Cruz, que por no contar con viáticos no almuerzan y duermen en el avión. O como la de aquellos tripulantes que estuvieron varados en España.

Algunos datos

* España decidió pedir visa a los bolivianos que deseen ingresar en su territorio a partir del 1 de abril. La demanda de pasajes a ese país se incrementó en los días previos a la medida.

* Desde diciembre de 2006 el LAB empezó a tener problemas con la provisión de jet fuel. La crisis se acentúa en los primeros meses de 2007.

* El Lloyd no pudo cumplir con sus vuelos a Madrid por falta de dinero para comprar jet fuel.

* La última semana de marzo 1.200 pasajeros quedaron varados en el país sin poder volar a España.

* El jueves 29 de marzo, la justicia envió a prisión a los tres principales ejecutivos del LAB (Franklin Taendler, Luis Durán y Fernando Rocha) bajo el cargo de estafa agravada. El viernes 30 la ‘Súper’ de Transportes prohibió al Lloyd que venda pasajes.


Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia

© 2007 CEDIB - www.cedib.org