La Razón Abril 08, 2007



Yungas cultiva cada vez más coca y su gente pierde la tranquilidad


• DE VERDE A CAFÉ • En La Asunta, este cerro muestra que las plantaciones de coca acaban con la vegetación.

* Producción En La Asunta hay 4.500 has de coca. Coripata no tiene lugar para más.

* Delitos Existen casos de asesinatos, violaciones, robos, promiscuidad y pandillas.

* FELCN Hay preocupación por el consumo, el incremento de coca y la producción de droga.

* Pesticidas Los cocaleros usan pesticidas y abonos muy dañinos para producir más.

Enviado a los Yungas

La explosión de la producción de coca en Yungas pone en riesgo la tranquilidad de sus habitantes y la salud de sus suelos. Hay tráfico y consumo de drogas, un crecimiento poblacional desmedido que genera suicidios, promiscuidad, embarazos precoces y una ola delictiva. En las plantaciones se usan pesticidas y fertilizantes.

La Razón recorrió parte de esta extensa región del norte y constató esta realidad en una zona que producía frutas y otros productos. Los paisajes cambian porque la coca, día a día, avanza y le gana terreno a la vegetación que le otorgaba una inmensa belleza natural.

Caranavi, parte de Sud Yungas, es la capital cafetalera con más de 60 mil habitantes. Sin embargo, en el trayecto desde el cruce de Yolosa no es posible observar, por más esfuerzos que se hagan, productos alternativos a la coca.

En las plantaciones que se hacen a manera de graderías —que permiten almacenar agua para la planta— hay cultivos antiguos y nuevos, caracterizados éstos últimos por su color verde claro.

El alcalde, David Quispe, dice que la coca es el tercer rubro de importancia productiva y asegura que se incrementó porque se pretendía acceder a proyectos de desarrollo alternativo. El dirigente de los colonos, Eduardo Palli, reveló que existe la intención de mantener un tope máximo de 1.000 hectáreas e incluso incrementarla si se despenaliza e industrializa, pues “va a faltar”.

La ciudad de Caranavi tiene 14 mil habitantes y los delitos no le son ajenos. Los suicidios y homicidios son parte de los reportes. En este año se denunciaron cuatro muertes, una de ellas un suicidio, aunque el mayor problema es la delincuencia juvenil a causa del consumo de drogas.

El subjefe del puesto regional, mayor Rolando Ameller, informó que la alcaldía financia la formación de la Policía Urbana, que cuenta con 30 efectivos, con un sueldo superior a los 1.000 bolivianos, para enfrentar el delito.

También circulan vehículos sin placas. Hasta el año pasado se registraron más de 800 motorizados. Éstos recibieron un número de identificación de la Alcaldía a un costo de 50 bolivianos. Los dineros se usaron para comprar e instalar seis semáforos.

Estos vehículos circulan por diferentes poblaciones yungueñas, entre ellas Coroico. Esta zona de Nor Yungas basa su desarrollo en el turismo, pero su área rural apostó por la coca.

El subprefecto José Salinas informó que los campesinos tienen hasta un máximo de una hectárea. “Es importante el cambio que ha dado en este sector la coca”, dijo y justificó su apreciación en el hecho de que “cada fin de semana llegan a la ciudad de Coroico 47 vehículos de cocaleros del área rural para aprovisionarse de alimentos y materiales”.

Entre Coroico y Arapata hay unos 45 minutos de viaje en vehículo, que transcurre entre extensas plantaciones de coca antiguas y nuevas. Al frente de la carretera se aprecia la comunidad de San Agustín, en pasadas semanas involucrada en un conflicto por reducción de cultivos.

La concejal de Arapata Juana Velasco dijo que la comunidad se dedica a la producción de coca porque “es más fácil que se cultive y el resto (de actividades agrícolas) es doble trabajo”.

Las cabezas de plátano y otras frutas llegan desde Alto Beni. La mayor parte de sus habitantes no estaba en el pueblo. El policía Julio Choque informó que circulan unos 10 vehículos sin placas y que se tiene conocimiento que en San Agustín existe consumo de droga, como la marihuana.

Incluso en algunas casas, como la del subalcalde, Félix Acuña, se aprecia una especie de empedrado con piedra pizarra para el secado de la coca.

De Coroico y La Asunta no puede apreciarse otro cultivo que no sea coca. En esta época empieza la cosecha y poblaciones como Santiago de Tocoroni, Villa Barrientos y Chamaca secan este producto en el camino. La actividad es intensa y participa la familia. En varios lugares del camino a La Asunta están paradas personas esperando un camión que lleve sus taques.

Luego de más de cuatro horas y media de viaje se aprecia un pueblo (La Asunta) de aparente tranquilidad que da la bienvenida con un letrero. No pasa desapercibida una vista de extensos cocales y un olor a la hoja que está secando en el camino, la plaza y calles.

El alcalde Reynaldo Calcina no estaba en el pueblo, como ningún dirigente de los colonos. El oficial Mayor del municipio, Isaez Álvarez, explicó que el 94% de la producción de la región se centra en la coca.

Este municipio cuenta con más de 27 mil habitantes. Un cálculo, dijo, si cada familia tiene al menos tres miembros existe más de 4.500 has de coca. También se conoció del alquiler de catos y, contradictoriamente, de un elevado precio de cítricos. Una mandarina cuesta Bs 1.

Existe una población flotante muy importante. Los dueños de cocales contratan a jóvenes para la cosecha de coca. Viven, entre hombres y mujeres, en los diferentes chacos ubicados a largas distancias del centro. Se les paga de 1 a 1,50 bolivianos por libra cosechada. Estos trabajadores “llenan” la plaza y la única avenida de viernes a domingo.

El consumo de bebidas alcohólicas, junto a droga en 10 locales de diversión no tiene control. En estos días, relatan algunos vecinos, llegan vehículos lujosos e incluso se registran accidentes de tránsito que no se dan parte a la Policía, “porque pueden ser de vehículos con droga”, dice un efectivo. Hay seis policías asignados. El suboficial Lucio Balboa afirmó que recién atendió un caso de asesinato y otro de violación.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) fue anoticiada de una poza de maceración. Su comandante, el coronel José Cuevas, informó de la destrucción de ésta y de similares operativos en la zona.

En La Asunta, chiquillas de 16 a 20 años acuden a la Defensoría de la Niñez para reclamar asistencia familiar y reconocimiento de paternidad. Su directora, Ruth Tunqui, sostuvo que cada semana recibe 10 casos, donde están involucradas en su mayoría niñas que ni siquiera alcanzan la mayoría de edad.

Una zona tradicional de producción es Coripata. El alcalde Félix Huanca aseguró que “no hay lugar” para la extensión de más cultivos y culpó a los “masistas por incentivar el cultivo en zonas ilegales”. Su colega de Chulumani, Donoso Tórrez, dijo que en su municipio, como en Irupana y La Plazuela existen importantes plantaciones de coca, porque sus chacos de naranja fueron afectados por las plagas.

El coronel Cuevas informó que se constató un incremento en los cultivos de la hoja y expresó su preocupación por el consumo interno de droga. “Una dosis de marihuana llega a costar de 0,30 a 0,50 centavos”, y los microdistribuidores están operando, dijo.

La FELCN diariamente realiza un promedio de dos operativos de secuestro de drogas o destrucción de pozas de maceración en diferentes regiones de los Yungas de La Paz. También se secuestra coca que es desviada de la producción legal. En los últimos tres meses se superó la cantidad de cocaína y marihuana decomisada el 2007, reveló.

El norte de La Paz, informó, se convierte en una ruta para exportar droga al Brasil desde esta región, El Alto y también Perú. En los últimos días secuestraron 27 kilos de droga que se dirigían, como encomienda, desde La Paz hasta Guayará (Beni).

La producción de coca se encuentra “desgastando la tierra” y provocando un daño ecológico que los cultivadores se ven obligados a combatir con fertilizantes, entre ellos la úrea. En Caranavi, La Asunta, Coripata, Chulumani y Coroico el uso es común, al igual que pesticidas para matar a plagas que se “comen la coca apenas brota”.

Folidol, Estermin y otros se emplean para “matar a la mariposa llamada Ulo, el gusano conocido como metro y el bichito ayja”, dijo el Oficial Mayor de La Asunta, quien acotó que están conscientes que estos productos tienen elementos “fosforados que producen cáncer”, por lo que se piensa desarrollar —anunció— un proyecto de coca ecológica.

El Alcalde de Chulumani sostuvo que las plagas son consecuencia del uso de pesticida para terminar con plagas que afectaban a la naranja, pero eliminaba a otros insectos y aves que controlaban a las “devoradores de coca”.



En Caranavi hay más de 800 motorizados chutos

Delitos • En este municipio hay más de 60 mil habitantes y los hechos delictivos se diversifican.



• LA ILEGALIDAD • Algunos de los vehículos sin placas que circulan por una de las avenidas principales de Caranavi.

En Caranavi circulan más de 800 vehículos, principalmente vagonetas de cuatro puertas, sin placas y con sólo “un número” otorgado por el municipio y la Policía. Las pandillas juveniles, consumo de droga, robos, homicidios y suicidios son parte de los reportes policiales.

El alcalde de Caranavi, David Quispe, informó que acceder a esta numeración, como parte de una Tasa al Rodaje demanda 50 bolivianos y se calcula una recaudación de 40 mil bolivianos, que entre otros aspectos fue utilizada para la compra e instalación de semáforos en la avenida principal de esta población.

“Esto se hace junto a Tránsito, se coordina con la Policía para poder controlar”, explicó y recordó que esta iniciativa surgió como respuesta a una serie de hechos delictivos y accidentes de tránsito protagonizados en vehículos indocumentados.

“Las atribuciones de la Alcaldía sólo se limitan a esta Tasa de Rodaje, mientras que su nacionalización y el cómo ingresaron al país y a este municipio es responsabilidad de autoridades como la Aduana”, afirmó.

El subjefe de la Policía, mayor Rolando Ameller, informó que el 2006 fue el “último registro” de estos motorizados y descartó que sean robados porque existe un control e incluso la presencia constante de la Dirección Nacional de Prevención del Robo de Vehículos (Diprove).

Respecto a la situación de seguridad ciudadana, explicó que la Alcaldía ejecuta un plan de Policía Urbana con la contratación de 30 efectivos entrenados por los guardias policiales. Este personal seleccionado por la propia población recibe un salario superior a los 1.000 bolivianos.

Entre los casos que se atiende en esta dependencia policial figuran robos, riñas y peleas, homicidios y suicidios. Este año se registraron cuatro muertes, entre ellas un reciente suicidio.

También se identificó cuatro pandillas juveniles que, en algunos casos, están involucradas en robos. Existen consumidores de droga, algunos de ellos derivados a instituciones de rehabilitación.



Hasta los yungueños se van a La Asunta para cultivar

Brigadas • La Policía formará brigadas escolares para concienciar a los jóvenes sobre los peligros de la droga y otros.



• ES LA PLAZA PRINCIPAL DE LA ASUNTA • La coca seca al sol, como en varias calles y avenidas de esta población. En los cerros también se puede apreciar extensos cultivos.



La Asunta es una zona que crece, porque llega gente del país, incluso de otras poblaciones yungueñas, para cultivar coca.

La población se encuentra a más de cuatro horas y media de Coroico. El 94% de su producción es la coca y la tendencia es ascendente por la constante migración de gente joven, genera promiscuidad, embarazos precoces y el consumo de drogas.

El oficial Mayor del municipio, Isaez Álvarez, informó de que hay una permanente migración del Chapare y de comunidades de Coripata e Irupana, donde la tierra está cansada o no existe la posibilidad de nuevas plantaciones porque no hay “más tierras”.

Al momento, sostuvo, existen más de 27 mil habitantes. Los migrantes colonizan tierras vírgenes en Bolívar, Puerto Rico y comunidades lejanas a la población de La Asunta.

La coca es tanta que los dueños de las plantaciones contratan básicamente a jóvenes de 15 ó16 años para las actividades de cosecha. Éstos conviven en chozas construidas en los cultivos y bajan al pueblo para quedarse entre el viernes y el domingo.

En ese lapso de tiempo se dedican a consumir alcohol y drogas, según los propios vecinos. Las consecuencias inmediatas son embarazos precoces de chiquillas desde los 15 años. “Muchas dejan el colegio y se dedican sólo a trabajar”, dice un vecino.

El suboficial de la Policía, Lucio Balboa, informó que trabajarán en la formación de brigadas escolares para concienciar sobre los diferentes problemas de la juventud y la necesidad de superación profesional.

El policía informó que hace unos días atendió un suicidio de una muchacha de 15 años, mientras que a fines del año pasado, un homicidio. “Un supuesto cocalero llevó con engaños a un rescatista de coca y lo mató. El caso está en investigación y el supuesto asesino está prófugo”.

También recordó que en enero se remitió a la justicia a un violador de una niña. En muchos casos estos delitos se tratan de solucionar económicamente.



Entrevista

“Es una violación, pero ya buscan un arreglo”

• EN COROICO • Una plantación nueva de coca. Los cocaleros de esta zona incrementaron sus cultivos por su rentabilidad.

Ruth Tunqui es la representante de la Defensoría de la Niñez en La Asunta.

La representante de la Defensoría de la Niñez es una egresada de la carrera de Derecho. Atiende en La Asunta unos 10 casos a la semana de demandas de reconocimiento de paternidad y asistencia familiar de mujeres de 16 a 20 años de edad.

¿Es cierto que quienes acuden a la Defensoría son muchachas de escasos 16 años o un poco más?

Mayormente vienen mujeres de 16 a 20 años. Las abandonan sus esposos o compañeros de la misma edad. Piden que reconozcan a sus hijos y una asistencia familiar que por ley les corresponde. Tengo un caso reciente de una muchacha que estaba en octavo de secundaria y su compañero en la promoción. Los padres del joven decidieron enviarlo al cuartel y hasta hoy no existe una solución a este problema.

¿Cómo soluciona estos casos de abandono o resistencia a reconocer a los hijos?

Se busca la conciliación entre las partes y que se respeten los derechos y obligaciones. Pero también se presentan casos mucho más difíciles. Por ejemplo, tengo el de una niña de 13 años embarazada por un hombre de 35 a 38 años de edad. Esto es violación, pero las partes están tratando de arreglar económicamente.

¿Cuántos casos se atiende por día o a la semana?

Generalmente se atiende en promedio 10 casos semanales. La mayoría involucran a muchachas de entre 16 a 20 años. Toda la semana está abierta la oficina, pero todos trabajan y siempre están los fines de semana, es decir de viernes a domingo. En esos días abrimos la oficina desde las 7.00. También hay casos de separación con repartición de bienes, que se hace de manera concertada con las partes.



Al menos hay 2 operativos por día

DROGA • Las fuerzas antidrogas no tienen descanso en esta región.

• A DOS HORAS DEL PUEBLO DE LA ASUNTA • La fuerza antinarcóticos destruye una poza de maceración de droga.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) realiza un promedio de dos operativos por día de secuestro de droga, destrucción de fábricas de cocaína e incautación de precursores en toda la zona de Yungas.

El comandante de la regional, coronel José Cuevas, informó que se intensificó la actividad del narcotráfico y que en lo que va de este año se secuestró una cantidad similar de droga decomisada en todo el 2006. El lunes, en un control en La Rinconada, se detectó e incautó 27 kilos de droga destinados a Guayará y de ahí a Brasil. El martes, en La Asunta, se destruyó una poza de maceración y fabricación de cocaína.

En esta misma población se conoció del registro de un promedio de un embarrancamiento de vehículo diario. La Policía, en la mayor parte de los casos, no es informada. La hipótesis es que los vehículos transportan droga o son producto de robos.

Cuevas informó de que en los últimos días se detuvo a un microdistribuidor de marihuana de unos 16 años. En Yungas se vende un paquete de marihuana,

parecida a una cajetilla de cigarrillos, en cinco bolivianos.

Cada dosis llegaría a un costo de 0,30 centavos de boliviano. “En los Yungas hay consumo de droga y es preocupante”, expresó.


Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia

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