Oruro / La Prensa-Oruro
El precio del quintal de quinua en el mercado de Challapata (provincia Avaroa, en Oruro) subió de 220 a 260 bolivianos en las últimas tres semanas, debido a que gran parte de los sembradíos fue afectado por heladas y sequías producidas por el fenómeno de El Niño, que también derivó en la disminución de la cosecha del grano.
La Cámara Nacional de Productores de Quinua (CNPQ) estima que las exportaciones disminuirán hasta en 40 por ciento, ya que no hay suficiente cantidad para enviar a Holanda, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Francia y Brasil, entre otros países.
El representante de la CNPQ, Eusebio Encinas, aclaró que no habrá desabastecimiento de este cereal en el mercado local y nacional.
Bs 35 millones en pérdidas
La Asociación de Municipios del Departamento de Oruro (Amdeor) determinó que hubo daños por 35 millones de bolivianos. Las zonas más afectadas son Chipaya, Salinas de Garci Mendoza, Pampa Aullagas, Quillacas, Challapata, Coipasa y Caracollo.
El responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Prefectura de Oruro, Juan Carlos Santos, explicó que las pérdidas en el agro son irreparables. “En el altiplano, la cosecha que se pierde es dinero al agua; hay que esperar hasta el próximo año”.
La oficina departamental aún recoge información sobre los desastres; la última cifra dada a conocer por esta unidad fue de 27 millones de dólares en pérdidas.
“Este fenómeno tiene efectos secundarios porque provocará la migración del campo hacia las ciudades”. El funcionario opinó que la ayuda de Defensa Civil no aliviará los problemas.
Los productores de quinua del cantón Urmiri de Quillacas (provincia Avaroa), por ejemplo, tenían convenios con la Policía y el Ejército para entregar alrededor de 40 mil quintales de harina y quinua en grano, y ahora tendrán que preparar la tierra para el próximo periodo agrícola.
Los pobladores de Chipaya cifran su futuro en la ganadería, y algunos viajaron a Chile en busca de trabajo. Además, las empresas industrializadoras de este cereal no tienen suficiente materia prima para procesar, lo que derivará en una reducción de sus exportaciones. Es el caso de Jatariy Import-Export, que disminuirá la cantidad de sus envíos a Francia.
Lo mismo ocurrirá con QuinoaBol, Asociación Nacional de Productores de Quinua (Anapqui), Real Andina, Andean Valley, Saite SRL, entre otras industrias que dependen del “grano de oro”.
En 2006, la Cámara de Exportadores de Oruro (Cadexor) registró la venta de 24 mil toneladas por un valor de 4,8 millones de dólares.
El contrabando es otro de los problemas
La Cámara Nacional de Productores de Quinua indica que además de los problemas por los factores climáticos les perjudica el contrabando del grano hacia Perú.
Según datos del sector, del total de la producción de quinua en Oruro, Potosí y La Paz, el 60 por ciento se va de manera ilegal al vecino país.
Si el precio del quintal en Challapata (al sur de la ciudad de Oruro) es 260 bolivianos, fuera de la frontera vale 500 bolivianos. A esa localidad llega quinua de las provincias Ladislao Cabrera, Eduardo Avaroa y Daniel Campos, que es comprada por los rescatadores.
rescatadores se defienden
“Nosotros —afirma Ramiro Chávez, uno de los revendedores del grano— entregamos a otras personas y a empresas que se dedican a la transformación (industrialización del grano), y no es cierto que ganemos el doble”. Chávez comentó que además de Challapata, Uyuni es otro punto estratégico para la compra. “Nosotros pagamos al contado, eso es lo que quiere la gente, tener plata a la mano”.
Los productores creen que la industrialización es la única opción para cerrar el paso al contrabando. Por eso, el año pasado, el sector pidió al Gobierno la instalación de cinco plantas procesadoras en Salinas de Garci Mendoza, Sevaruyo, Cotimbora, Bengalvinto y Caracollo.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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