La Prensa Abril 08, 2007



Consejos para tener éxito en el exterior


La Prensa conversó con ocho compatriotas a los que les va bien en el extranjero y con uno que ya retornó luego de estudiar

¿Cuáles son las claves para triunfar en el exterior? ¿Cómo adaptarse a la vida en otro país? La Prensa habló con ocho compatriotas que viven en Europa y que han logrado abrir negocios, ganar algo de dinero y estudiar y con otro que ya retornó a Bolivia tras conseguir una maestría. Ellos cuentan sus experiencias y dan algunos consejos que pueden ser usados por quienes se animan a buscar rumbos fuera del territorio.

Los inmigrantes con los que se conversó fueron: Jeovana Angulo, miembro de la familia propietaria de los restaurantes Perla Boliviana, en Madrid; Julieta Pérez, quien trabaja legalmente como empleada doméstica en Valencia, y Richard García, dueño en Barcelona de una empresa de eventos que lleva a artistas bolivianos y latinoamericanos a brindar espectáculos en varios países europeos.

También se contactó a Melina Gutiérrez, quien tiene una tienda de productos latinos en Barcelona; Felicidad Sánchez, propietaria del restaurante Florencia, en la capital española, y Patricia Salas, dueña de una productora televisiva en Andujar (en Jaén, España) con la que elabora programas y documentales principalmente de temas sociales.

Desde París habló Jimena Daza, quien estudia una especialidad en Odontología y trabaja como enfermera, y por correo electrónico Wara Saavedra, estudiante de doctorado en Comunicación Visual, respondió las preguntas en Barcelona.

Todos coinciden en dos asuntos: no es fácil tener éxito en España y Francia y que antes que aventurarse en un país ajeno es recomendable tomar previsiones y tener contactos.

Javier Rojas Balderrama, quien estudió una maestría en Grenoble (Francia) y ahora trabaja en La Paz, también conversó con La Prensa, al igual que Teresa García de la Riva, española radicada en Valencia que trabaja en una organización que apoya a las agrupaciones de bolivianos.

Con este material, arranca la sección Migrantes, que cada domingo le ofrecerá un panorama diferente de aquellos bolivianos que han optado por buscar mejor futuro en tierra ajena. También recibirá consejos y conocerá opciones si es que está pensando en viajar al exterior.

1 Juntarse con otros compatriotas para compartir gastos y combatir la melancolía

Para Richard García y Jeovana Angulo, alejarse de la familia es lo más difícil, sin olvidar que se comienza una vida en un

país extraño. Ella comenta que hay compatriotas que llegaron sin tener parientes ni amigos y se sintieron marginados y desorientados y que al entrar en la ilegalidad se han sentido perseguidos. La unión hace la fuerza, por eso, aconsejan que los inmigrantes se reúnan para apoyarse. Lo primero que hay que hacer es tener un lugar donde quedarse, lo mejor es buscar contactos con otros connacionales.

Para Saavedra, quien reconoce que su situación fue privilegiada porque llegó a estudiar, la mayor dificultad fue conseguir una vivienda, no sólo por los trámites, sino también por el precio del alquiler, que “son extremadamente caros”, sobre los mil dólares.

“Vivir solo y dentro de la ciudad es un privilegio, es por ello que la mayoría de los jóvenes deciden compartir piso. Además, los arrendatarios piden muchas garantías al momento de alquilar, como ser dos meses de fianza (garantía), pago por adelantado, contrato laboral, garante, etcétera. Una vez asegurada la vivienda, es imprescindible registrar la residencia (empadronamiento) en las oficinas de los Ayuntamientos, se esté en situación legal o no”.

Hay extremos. Salas cuenta que, debido a que el alquiler de un departamento puede costar desde mil euros, algunos compatriotas se hacinan en habitaciones, donde pagan entre 150 y 200 euros por cama.

En los gastos también hay que tomar en cuenta que en una ida para comprar en el supermercado se puede gastar alrededor de 300 euros.

La cercanía con otros paisanos no sólo permite compartir gastos, sino también conseguir información. Los inmigrantes coinciden en que los mejores datos los dan los compatriotas que ya están radicados. Los restaurantes de comida típica son los puntos de encuentro.

2 Para los trabajos hay que tener paciencia y contactos. No ir a la aventura

a que establecerse al principio es difícil y que para encontrar trabajo hay que esperar mucho. Richard García reflexiona y dice: “Hay gente que tiene suerte, pero la mayoría está varios meses sin conseguir trabajo”.

Pérez señala que normalmente las mujeres empiezan a trabajar en el cuidado de ancianos o niños, o en labores de limpieza, mientras que los varones se emplean en trabajos de construcción, principalmente, o se van al campo a realizar labores agrícolas.

La coincidencia es ir ya con contactos, no a la aventura.

“No puedes —dice García— llegar a la aventura, en especial ahora, con los problemas que hay la para venir, que además es un gastomuy grande”.

Teresa García de la Riva dice que no es fácil tener un empleo. “Hay dos millones de españoles en paro (sin trabajo)”.

3 Los sueldos de empleada o albañil apenas alcanzan. Hay que trabajar doble

Una persona indocumentada que se emplee en estos dos rubros o como trabajador agrícola recibe un sueldo mensual de entre 300 y 400 euros. El sueldo mínimo establecido por el Gobierno, para los españoles y los extranjeros legales, es de 600 euros por 40 horas a la semana.

En Francia, dice Javier Rojas, el salario más bajo (se denomina Smic) que recibe una persona legal es de 1.300 euros (por 35 horas semanales), pero si trabaja en “negro” (ilegal), debe contentarse con la mitad.

Salas comenta que en España los salarios se redujeron entre un 40 y un 50 por ciento en los últimos años debido al incremento de la oferta, lo cual dio lugar a situaciones de explotación y una vida “muy limitada” por los bajos ingresos.

Agrega que con un sueldo de 400 euros se puede vivir como si en Bolivia se ganara 600 bolivianos.

Por todo aquello, si se pretende ahorrar, es necesario que el inmigrante, si está en situación ilegal, se emplee en dos trabajos, destinando unas 14 horas diarias para esto.

Felicidad Sánchez comenta que cuando comenzó a trabajar en Madrid limpiaba casas y cuidaba ancianos. Poco a poco fue ahorrando y, junto con lo que ganaba su marido como albañil, pudo tener un pequeño capital para cocinar, en su vivienda, los fines de semana. Ofrecía platos típicos a los compatriotas, que llegaban, comían y se iban. Así poco a poco, y sin dejar de emplearse los otros días para los españoles, juntó más dinero y abrió el restaurante Florencia, que los fines de semana se atiborra de gente. La jornada es ardua: comienza a las 06.00 y termina después de medianoche.

4 Empadrónese y consiga los servicios sociales

Si permanece trabajando como indocumentado por más de un año, su patrón puede ayudarlo para que se empadrone. Para esto, el dueño de la empresa donde trabaja tiene que ir con usted al Ayuntamiento (alcaldía) de la ciudad. En ese lugar no le pueden deportar (sólo lo hacen los personeros de migración). Si se empadrona, no deja de ser ilegal, pero gana el derecho de beneficiarse con servicios de seguridad social que incluyen la atención gratuita en salud.

5 Si va a invertir, no lo haga en ropa. Siempre tenga dinero

Si busca dedicarse al comercio, dos consejos: el primero, dice Melina Gutiérrez, no es buena idea invertir en ropa, ya que hay mucha competencia y la moda cambia según la temporada y es posible que sus prendas queden desactualizadas.

El segundo, sea en el rubro en el que se apueste, hay que recordar que siempre se necesita una alta inversión, ya que se tiene que considerar el costo de los trámites y la compra o el alquiler de un local, que en las ciudades grandes está por encima de los 1.500 euros mensuales.

6 Los condimentos y productos típicos se venden muy bien

Si alguien se anima a abrir una tienda o negocio pequeño, que apueste a los productos alimenticios típicos del

país o de Latinoamérica.

En la tienda de Melina la gente busca, con mucha frecuencia, chuño y “se vende muy bien, maíz, pimienta negra, api, colorante, quinua”. Es más, la comerciante ahora está pensando en importar soya molida y en grano, lista para cocinar.

“Las posibilidades para invertir aquí (en España) están por ejemplo en restaurantes o productos latinos, esto porque hay mucho inmigrante y de todas partes quieren algo de su país”.

7 Ahorrar y estar en familia, las claves para un negocio

Para Julieta Pérez, la clave al abrir un negocio es estar junto a la familia. En los casos en que una persona llega sola, normalmente busca ser empleada.

Patricia Salas recuerda que le costó muchos años de trabajo sacrificado en un canal de televisión y bastantes trámites.

Richard García, quien empezó como empleado en un restaurante, comenta que le fue muy difícil emprender la empresa de espectáculos que ahora tiene.

“Ahora llevo artistas también alrededor de España, como Italia y Francia, recientemente estuvimos con Bonanza en Italia y me admiré porque acudió mucha gente a verlos”.

8 Esté atento a los controles. En París hay muchos

Jimena Daza comenta que en la capital francesa todo está muy controlado y para solicitar apoyo y resolver problemas no hay otra que acudir a las autoridades.

La fiscalización es tal que, por ejemplo, para tomar un transporte, como el metro, cada persona tiene una ficha de identificación. Comenta que incluso a las personas que tienen sus documentos en regla las investigan continuamente. Los inspectores van a los domicilios, el trabajo y al centro de estudios.

En España también se ha endurecido el control, dice Salas, desde que el Gobierno español, en marzo de 2005, realizó una regularización especial para todos los inmigrantes con permanencia hasta seis meses antes.

Cómo recibir dinero

De septiembre de 2005 a 2006, las remesas que enviaron los bolivianos en el exterior sumaron 355 millones de dólares. En esto, las agencias financieras y empresas de envío de dinero asumieron una tarea fundamental, ya que fueron el mecanismo usado por los compatriotas que apostaron a un servicio rápido y seguro.

Hay que tomar en cuenta que por el dinero que se envía hay que pagar una comisión, que varía según la empresa. Eso sí, el que recibe, no cancela monto alguno.

Según bolivianos que viven en España, el Banco Santander cobra una comisión de 4,9 euros (51,50 bolivianos ) cuando el envío no supera los 200 euros.

Tomando en cuenta el monto de envío recién mencionado, la empresa Western Union cobra 5,5 euros, y La Caixa (que integra al tercer grupo financiero de España), seis euros.

Para enviar dinero desde Bolivia a España las firmas pueden cobrar entre el 4 y el 22 por ciento.

Por ejemplo, la agencia Money Gram exige una comisión del 4 por ciento, mientras que el BancoSol cobra el 21 por ciento, de los cuales 15 es por comisión bancaria, 5 por los gastos de transferencia y 1 por ciento el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF).

Para hacer la transacción, no hay grandes requisitos: el inmigrante debe portar el pasaporte u otro documento de identidad y llevar el dinero; sin embargo, para que la persona recoja el efectivo en Bolivia, si es una suma alta, las empresas suelen exigir incluso copias de los documentos de identidad y que el beneficiario informe la clave numérica que tiene el registro (para esto es necesario que la persona que envía el dinero informe a la que reciba).

Algunas firmas de España trabajan directamente con entidades financieras bolivianas. Es el caso del BancoSol, que abrió recientemente sus servicios en Madrid y Barcelona. La entidad financiera recibe el dinero que envían los compatriotas a través de las agencias Dolex, La Caixa, Exact y Transferen Madrid.

Como medios alternativos para el envío de dinero, algunas personas formaron una especie de miniagencias que operan, por ejemplo, en “locutorios” (centros de llamados telefónicos) que hay en diferentes barrios.

Inmigrantes consultados comentan que la comisión que se cobra es menor y que la transacción es segura, pero aclaran que desconocen la legalidad de estos sitios.

La tendencia es que enviar dinero sea cada vez más barato y traiga otros beneficios, para impulsar que los inmigrantes usen los servicios.

El Banco Mundial, tras analizar la importancia de las remesas, pidió incluso la “bancarización” de éstas con la finalidad de que con este dinero los inmigrantes puedan optar a créditos para comprar una vivienda o destinados a construir o mejorar una casa.

El BancoSol ya incursionó en estas posibilidades y ofrece, como sucede en otros países, servicios de salud y seguros de vida y compras en establecimientos comerciales a través de una tarjeta de débito otorgada por la entidad financie

Pasos para recibir dinero:

• Presente su identificación.

• Informe:

- Sus nombres y apellidos.

- Nombre y apellidos del remitente.

- Ciudad y país desde donde le envían el dinero.

- El número de control para la transferencia del dinero (la clave). En otros casos sólo necesitará dar su nombre completo y su número de documento.

- Cantidad de dinero que espera recibir.

- Dirección y número de teléfono.

• Solicite y firme el recibo de recepción.

• Reciba su dinero y cuéntelo antes de retirarse de la ventanilla.

• Pida la copia del recibo.

Pasos para el envío de dinero:

• Presente su identificación.

• Informe:

- Sus nombres y apellidos.

- Su teléfono.

- Datos del beneficiario.

- Ciudad y país de destino.

- Cantidad de dinero que desea enviar.

• Cuente su dinero y entréguelo al cajero.

• Solicite y firme el recibo de recepción.

• Verifique que la copia del recibo que le entregarán tenga el número de control para la transferencia.

La agencia o empresa bancaria le otorgará un número que servirá de código cuando el destinatario, ya sea un familiar o amigo, recoja el dinero.


Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia

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