OPINIÓN, conversó con Katia Gumucio Stambuk para conocer detalles de su nombramiento y las funciones que cumplirá como Representante Presidencial en Cochabamba.
La cochabambina Katia Gumucio Stambuk, asume el cargo de delegada presidencial, sabiendo de la gran responsabilidad que tiene en adelante, no sólo por representar a la autoridad más importante del país, sino porque es un momento de cambio que trae consigo dificultades y conflictos para la gestión gubernamental.
Gumucio, se considera muy afín a la ideología de Evo Morales, a quien conoce desde su época de dirigente sindical de los cocaleros. Esto, la llevó a aceptar inmediatamente y sin ninguna duda, el cargo.
“No considero que sea una función difícil, demandará mucho tiempo y trabajo, pero estamos para eso, para acelerar el proceso de cambio en el país”, sostiene.
Gumucio cuenta con una amplia trayectoria en la lucha social, carrera en la que precisamente conoció a Evo Morales. Trabajó durante 30 años en líneas aéreas, primero en la española Avianca, después en el Lloyd Aéreo Boliviano y se jubiló, en Aerolíneas Argentinas. También tuvo un corto período, como coordinadora de proyectos municipales, en la gestión del entonces alcalde Manfred Reyes Villa, ahora prefecto del departamento.
OPINIÓN: ¿Cómo y cuándo se entera de su nombramiento?
Katia Gumucio: Hace una semana, el Ministro de la Presidencia se contacta conmigo y me comunica que pensaron en que podía ser yo la representante presidencial de Cochabamba. Yo acepté inmediatamente y le contesté que me sentía muy orgullosa, además porque ya tenía una relación de varios años con Evo Morales.
O.: ¿Usted dice que ya tenía relación con Evo Morales, cuáles fueron las circunstancias?
K.G.: A partir del año 1987 yo formaba parte de un grupo de mujeres para analizar la realidad y entre los temas que abordábamos estaba el de la coca, la intromisión extranjera, el desarrollo alternativo y en esa etapa tuvimos contacto con Evo Morales, como dirigente sindical. La relación no es partidaria, sino desde hace mucho tiempo atrás y desde entonces he seguido muchos momentos de Evo Morales.
O: ¿Trabajó en la campaña de Morales o formó parte del Poder Ejecutivo con el actual Gobierno?
K.G. Sí trabajé en la campaña presidencial y en el mes de agosto pasado empecé a trabajar en la Dirección General de Transporte, que para mi ha sido una experiencia muy buena y de aprendizaje sobre el funcionamiento del Estado. Y cuando el Ministro de la Presidencia me preguntó si estaba dispuesta a aceptar el cargo, yo realmente no lo dudé, además que siempre consideré que hace falta una instancia que se desempeñe como bisagra entre la población y el Gobierno.
O: ¿Cuál será su relación con el Prefecto? Reyes Villa manifestó que no permitirá que se dé una superposición de funciones.
K.G.: La figura de acuerdo a la Ley Lope, dice que el Presidente podrá dentro de sus atribuciones, nombrar representantes, sin atribuciones ministeriales, que se encargarán de tareas específicas y asignadas en la correspondiente resolución del nombramiento.
La designación está dentro la Ley Lope, no es nuestra principal función competir con la Prefectura, además eso ni siquiera es viable, porque yo no puedo fiscalizar, porque para eso están las instancias correspondientes como la Contraloría, el Consejo Departamental y los niveles judiciales, tampoco puedo ejecutar obras, porque no tenemos atribuciones administrativas y mucho menos presupuesto.
Las funciones están muy claramente especificadas y lo que tenemos que hacer nosotros es acercar a la población hacia al Gobierno, tanto a las autoridades como a los grupos sociales, organizados y no organizados.
El acercamiento será también con la Prefectura, todo lo que podamos hacer juntos en bien de la población lo haremos. La Prefectura es una más de las instancias con la que tendremos que tener relación ejecutiva para promover el desarrollo del departamento. Por ejemplo si hay un proyecto que tiene dificultades, seremos facilitadores en la relación con el Gobierno.
O: ¿Conoció anteriormente a Manfred Reyes Villa?
K.G.: Sí, yo trabajé como administradora del proyecto de la laguna Alalay, fue entonces cuando lo conocí, aunque no directamente. Pero creo que ahora nos reconoceremos, particularmente yo sí lo conozco.
O: ¿Los delegados presidenciales tendrán la función de mejorar la imagen del Gobierno, en miras a posibles elecciones presidenciales el próximo año?
K.G.: No es esa la instrucción, sino trabajar en todos los ámbitos posibles, la intención es servir de bisagra, de facilitadores. Estamos para acelerar el proceso de cambio en el país, por ejemplo para garantizar el éxito del plan de vivienda que debe beneficiar a gran parte de las familias con escasos recursos.
En cuanto las elecciones, es un poco pronto para hablar de eso, porque aún se debe esperar la decisión de la Asamblea Constituyente.
O: Ser parte de un ±Gobierno con una consigna de cambio y participación social, implica conflictos. ¿Cómo enfrentará éstos?
K.G.: Sé que nos va exigir mucho tiempo y trabajo, pero es parte del cambio. El objetivo es prevenir conflictos, contribuir a que éstos se resuelvan, facilitar los canales de entendimiento, mejorar la gestión de gobierno, operativizar y profundizar la descentralización, no es un cargo burocrático sino un mandato moral.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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