Prolongar las actividades de la Asamblea Constituyente, demostraría, sin lugar a dudas que los partidos políticos que la componen no tienen ningún proyecto transformador, no saben para qué están ahí. En la hipótesis de dar curso a la prórroga no cambiará nada. Cuatro o cinco meses más no mejorará el nivel mental de los asambleístas.
La Constituyente no es una entelequia ni una entidad extraña a la realidad, en última instancia es un conjunto de doscientas cincuenta personas, con sus propias ideas e intereses. Obviamente no son, independientes, cada una de ellas pertenece a un partido político o a una corriente social, obedecen directivas de esas organizaciones. Para ver lo que sucederá en Sucre, lo correcto consiste en analizar el pensamiento y la conducta del MAS, de PODEMOS, de UN y de otras corrientes menores.
Sería difícil entender el desenvolvimiento de la Constituyente, sin entender, al Poder Ejecutivo, es decir, a la alta dirección del MAS. En tal sector hay componentes públicos y otros reservados, ocultos. Lo que conocemos todos es la pretensión reformista del partido gobernante, sus líderes hablan, sin ningún reparo, de refundar Bolivia. Hasta aquí, ninguno de esos dirigentes ha explicado en qué consiste tal propósito. Los discursos pronunciados en Sucre son un conjunto, más bien de consignas. Lo oculto es la prórroga del régimen.
La insinuación acerca de la posibilidad de prolongar el tiempo de funcionamiento de la Asamblea, puede ser una de tantas maniobras, ocurrencias improvisadas que suceden en un país que está disolviendo sus instituciones sin hacer lo necesario para reemplazarlas. No sería prudente descartar el origen definido y consecuentemente el riesgo de la imposición de tal planteamiento. Faltan tres meses para clausurar las actividades reformadoras y no hay nada que corresponda a las exigencias históricas, políticas ni orgánicas de la idea inicial.
Sólo desde el punto de vista práctico, en política, todos sin excepción, los que toman el poder, pretenden prorrogar esa situación. Este enunciado simple, sirve para aceptar el interés de los actuales gobernantes en prolongar su mandato mediante reformas forzadas. Se habla de precipitar nuevas elecciones generales, con el pretexto de poner en práctica el mandato de la nueva Constitución. El proceso va por la vía de la imitación a lo que sucedió, en diferentes circunstancias, en Venezuela.
Esta es buena oportunidad para decir que las imitaciones no son buenas, los imitadores son los que cargan con las consecuencias de los errores. Alguien, muy inteligente dijo “las culpas serán de mis imitadores”. Por otro lado, es necesario tomar en cuenta las diferencias esenciales de los pueblos, el nuestro a pesar de su formación histórica, no acepta fácilmente imposiciones ni dictaduras. La inestabilidad política, se explica por dos causas, en primer lugar la falta de solidez ideológica de los políticos y en segundo lugar, no por ser menos importante, sino porque es consecuencia de lo anterior, el pueblo no soporta, por mucho tiempo actitudes despóticas. No faltan los que pretenden prorrogarse por diez o veinte años en el poder pero, tampoco desaparece o se disuelve el espíritu siempre rebelde de la comunidad. Los dictadores violentos o simuladores tardan más en caer que en encaramarse en las altas esferas gubernamentales.
OPINIONES DE LA GENTE
¿Está de acuerdo en una posible ampliación en el plazo para el trabajo de los constituyentes en la Asamblea, que se realiza en Sucre?
Wilson Espinoza
Comunicador
Está sucediendo lo que se había previsto; sin embargo, ampliar el plazo sería un fracaso de los constituyentes, porque existen tiempos que están dentro de una norma legal que deben cumplir. El pueblo cuando los eligió les dio un plazo de un año para que tengan lista una nueva Constitución Política, ahora lo único que les queda a los asambleístas, es hacer un esfuerzo más allá de los intereses político partidarios.
Guillermo Gutiérrez
Sociólogo
Me parece inútil pensar en una ampliación en los plazos para que los asambleístas tengan aprobada una nueva Constitución, han tenido el tiempo suficiente, pero lamentablemente, perdieron varios meses en uno solo tema.
Sin embargo, talvez sería bueno hacer una evaluación sobre el verdadero avance que tienen y en función a eso considerar si se amplía o no el plazo. Todos deben hacer un esfuerzo para cumplir el cronograma.
René Galindo
Abogado
Lo correcto es que se cumplan los plazos que están en la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea Constituyente.
Tenemos que tomar en cuenta que, en siete meses, los asambleístas no lograron consensos en un solo tema, que tengan uno o dos meses más talvez no sirva de mucho. Habrá que hacer un análisis del avance que tienen en el trabajo los constituyentes, luego se puede ver la conveniencia o no de un alargue en el tiempo.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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