El Gobierno garantizó ayer que no ampliará más el plazo para la importación de ropa usada y que desde el sábado se restringirá el ingreso en las zonas francas del país.
Mientras, los dirigentes del sector ratificaron que se movilizarán en demanda de una extensión indefinida.
Para el viceministro de Microempresa, Ramiro Uchani, la situación es clara. El Ejecutivo ya otorgó seis meses, que se cumplen el 21 de abril, para ayudar a la gente que se dedica a ese sector, y que ahora no habrá más cesión, porque la venta de ropa usada perjudica a los pequeños productores nacionales.
Además, cuestionó que en ese tiempo ningún “ropavejero” se haya sumado al Plan de Reconversión que inició el Gobierno para orientar a la gente a que se dedique a otras actividades alternativas vinculadas con sus capacidades.
El Decreto Supremo 28761 limita el tiempo de importación de la ropa de segunda mano. Sin embargo, precisa que la comercialización está permitida hasta febrero de 2008.
Según la Aduana Nacional, entre enero y diciembre de 2006 ingresaron formalmente a Bolivia 4,2 millones de kilos de prendas por un valor de 23,5 millones de bolivianos.
Uchani aseguró que de cada 100 unidades de ropa que entran, siete son legales y 93 son de contrabando.
La Comisión Nacional de Defensa de la Prendería Usada calculó que suman más de 25 mil personas las que se dedican a este rubro. Sin embargo, el Gobierno cree que son más.
El presidente de esa organización, Dionisio Martínez, indicó que el Gobierno debe extender el plazo indefinidamente, porque su Plan de Reconversión nunca se dio en los hechos y sus afiliados no tuvieron tiempo para emprender otras tareas alternativas y dejar ese oficio.
Su sector amenazó con iniciar medidas de presión hasta lograr su objetivo.
A poco de darse a conocer ese planteamiento, surgieron las primeras críticas. El presidente de la Federación Regional de Microempresarios de El Alto, Humberto Sandalio, aseguró a ABI que su sector no permitirá que los “ropavejeros” logren su propósito, ya que perjudicará al desarrollo de la manufactura local y pondrá en riesgo las fuentes de trabajo nacional.
En El Alto, por lo menos 20 mil personas se dedican a la confección de ropa.
El año pasado, los microempresarios salieron a las calles en defensa de sus puestos de empleo, y hace un mes en la calle Eloy Salmón las vendedoras quemaron prendas que ingresaron por contrabando.
El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) estima que diariamente se internan un mínimo de 15 toneladas de ropa usada, hecho que ocasiona una fuga de divisas por más de 30 millones de dólares anuales, lo que afecta a la industria y a los talleres de confección.
El estudio de la organización calcula que ese sector provoca una pérdida de más de 60 mil empleos, debido a que la ropa usada tiene un precio irreal.
Gremiales ganan Bs 5 por ropa y los ropavejeros, 15
Los ingresos diarios tanto de las personas que se dedican a comercializar prendería de segunda mano como de los que confeccionan ropa nueva distan poco.
Lourdes Rivas Figueroa vende trajes, poleras y chamarras desde hace siete años en el primer puesto de la galería principal en la calle Figueroa. Vive sola en Bajo Tacagua, así que todo lo que gana lo usa en sus gustos y en pago del agua, luz y otros requerimientos.
Por cada prenda que vende, por ejemplo, en 30 bolivianos, gana 10, y cuando la oferta en 25, percibe 5. “Lo máximo que recibo es 15 bolivianos”.
Una cuadra más arriba, sobre la misma calle, Inés Huanca Mamani vende poleras nacionales con diseños de Batman, Superman y Garfield. “Son los que más salen”. Por cada uno de ellos, que cuestan 10 bolivianos, gana dos, y lo máximo que recibe es cinco por una prenda de 50 bolivianos. Cuando recibe un billete deja ver sus dientes dorados.
La Aduana se incauta más prendas de contrabando
La Aduana Nacional de Bolivia informó ayer que durante marzo de 2007 el decomiso de ropa usada se ha incrementado en 392 por ciento con relación a similar periodo de la gestión 2006, mes en el que se incautó un total de 183 fardos.
El reporte aseguró que durante el tercer mes de 2007, la Unidad de Control Operativo Aduanero (COA) llevó a cabo 152 operativos, en los cuales se logró incautar, entre otras mercancías, un total de 900 fardos de prendas de segunda mano.
De acuerdo con las estadísticas de la Aduana, en la que se tomó como parámetro la gestión 2005 (4.253 fardos), “se puede apreciar un incremento del 105 por ciento en 2006”.
“Es evidente —señaló la entidad— que existe un aumento considerable en cuanto a incautaciones de ropa usada. Lo mismo ha sucedido en cuanto al total de operativos e incautaciones de diferentes mercancías, como productos alimenticios y rollos de telas”.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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