Periodista, como es, pone las reglas: “por favor, sea breve”.
OPINION (O.): ¿Hay pecados capitales en el tema de los contratos petroleros, en las 44 leyes redactadas con errores?
ANDRÉS SOLIZ (A.S.): Seguramente son comprensibles los errores de forma, pero entrando a los contenidos hay una contradicción fundamental entre el anexo F, el contrato marco y el decreto de nacionalización.
El decreto de nacionalización nos habla de la recuperación total y absoluta de los hidrocarburos. El contrato marco repite este concepto. Los contratos marco se traducen en contratos de operación, por los cuales se encarga a una empresa petrolera el hacer trabajos de exploración y explotación a cambio de una retribución.
Ahí se termina la relación entre la petrolera y la empresa estatal. El anexo F habla de que la petrolera no solamente tiene derecho a retribuciones, sino a participaciones. Además de recibir el pago por el trabajo que realiza, tiene derecho a un porcentaje de la producción.
Ese porcentaje de la producción, considera la compañía, que le da derecho propietario sobre una parte de los hidrocarburos, y al tener derecho de propiedad sobre una parte de los hidrocarburos tiene derecho a anotar esa parte en sus balances y después en la Bolsa de Valores. De manera que la esencia del decreto de nacionalización de recuperar la totalidad, en forma absoluta de los hidrocarburos, se quiebra.
Por eso el informe de Petrobras, del 31 de octubre, o sea dos días después de los convenios del 28 y 29 de octubre firmados en La Paz, en el informe que da Petrobras al pueblo brasileño y que están publicados en Internet, dicen, en Bolivia hemos firmado contratos de producción compartida, no de operaciones. Y hemos mantenido, como en la Ley 1689 el derecho de anotar las reservas en las Bolsas de Valores.
Entonces sale Villegas (Carlos, ministro de Hidrocarburos), sale Manuel Morales y dicen no, aquí está el contrato marco. Y los brasileños responden y dicen, aquí está el anexo F. Frente a eso yo mando una carta al Parlamento y digo por qué no le ponemos una adenda instruyendo a los negociadores que aclaren este tema.
Pero no quieren hacerlo ni lo van a hacer. Estamos ante una situación en la cual la Cámara Boliviana de Hidrocarburos saca una consigna, dice protocolicemos los contratos, el presidente Evo Morales dice protocolicemos los contratos, Podemos, protocolicemos los contratos, Antonio Peredo y la dirigencia del MAS, protocolicemos los contratos. Entonces, ¿dónde está la diferencia? Se ha llegado a un acuerdo de todas las fuerzas políticas para la protocolización de contratos con el anexo F. Es la situación en esencia.
(O.): Desde el Gobierno se afirma que las petroleras van a pagar el 82 por ciento o más al Estado. ¿Es real eso?
(A.S.): Lo que hay es una gran incógnita porque hay una interminable lista de costos recuperables, en el anexo D. Y la valorización de esos costos recuperables va a depender, entre otras cosas, de la capacidad de fiscalización de YPFB. Si Yacimientos no tiene capacidad de fiscalización, como ha ocurrido en el pasado, ese porcentaje que se da es bien incierto.
En segundo lugar, hay una subvención estatal de Yacimientos, de 10 millones de dólares, para que, por ejemplo, la empresa Chaco pueda explotar los campos marginales chicos.
Además hay la devolución de impuestos, del IVA (Impuesto al Valor Agregado), del IT (Impuesto a las Transacciones) y de la remisión de utilidades al exterior.
En cuarto lugar, para cada trabajo que hagan las petroleras tienen que presentar un plan de operaciones que tiene que ser aprobado por YPFB. Pero en el tema de los plazos, las petroleras chantajean, dicen o me reconoces que este pozo va a valer 40 millones la perforación, me lo firmas o no perforo.
Hay un quinto elemento a favor de unas empresas. Se dice que unas empresas, en los próximos cuatro años, por ejemplo en Chaco, no va a haber impuesto a las utilidades. Entonces, nos quedamos sólo con el 50 por ciento.
Creo que ha sido una especie de audacia de Álvaro y de Manuel que en su momento hablaron del 96 por ciento de la renta petrolera. Después Manuel se volvió más cauto y en el Parlamento dijo más del 50 va a ser. Entre más del 50 y el 96 por ciento hay alguna diferencia.
(O.): Y usted, como entendido en el tema, ¿cuánto estima que será?
(A.S.): Lo que pasa es que el anexo F, vale decir el cálculo de participaciones, varía de contrato a contrato. Es obvio que el contrato con Petrobras, donde también está la Total y Andina, es obvio que den un mejor resultado para el país porque ahí ya no hay costos de inversión. La inversión ya está amortizada y en la tabla se refleja un mayor ingreso.
Pero habrá que ver en otros campos cuál es el comportamiento. Por eso es muy arriesgado dar porcentajes. Y hay diferentes versiones. Juan Carlos Ortiz (ex presidente de YPFB), consideró que puede ser entre el 55 y el 60 por ciento. Alguna otra gente de gobierno habla del 70 y el 75 por ciento. Es una gran incógnita.
(O.): El presidente Evo Morales lo criticó a usted de manera pública. ¿Cuál es su reacción?
(A.S.): En una partecita de las cosas que anoto está la relación que yo tuve con el presidente Evo Morales. Yo me pregunto, ¿en qué momento me infiltré?, ¿cuando lo defendí en el Parlamento para que no se lo expulse?, ¿cuando me invitó a dar las charlas para sus parlamentarios el 2002 y el 2003?, ¿cuando fui parte de la comisión de transición?, ¿cuando ayudé a elaborar el decreto de nacionalización?, ¿cuando creo que fui el único ministro de Evo Morales censurado por Podemos donde recibí el gran respaldo de Evo Morales?
¿En qué momento me habré infiltrado?
Lo que maneja como un equívoco el señor Presidente es cuando habla de ADN, de Podemos. Cuando debería referirse a una participación eventual de Condepa en el primer año de gobierno de Banzer y yo soy el primero que hace una autocrítica de ese error que cometió Carlos Palenque y Remedios Loza en la conducción de Condepa.
Fuente: Servicio de Información Ciudadana. SIC, CEDIB - Bolivia
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