AÑO 2007: ECONOMÍA - INFLACIÓN

En el ámbito de la economía nacional, en el año 2007, se sucedieron un conjunto de fenómenos de gran importancia y repercusión en la vida del país, entre los que se destacan el ingreso en la economía de una gran cantidad de recursos económicos producto de las exportaciones y las remesas externas, lo que determinó a la vez el crecimiento acelerado de las reservas del Estado y el flujo de una gran masa monetaria. En este sentido se incrementaron las exportaciones principalmente de hidrocarburos y minerales y a la vez se incrementaron las importaciones, pero se mantuvo una balanza comercial favorable para el país. Este panorama favorable incidió en un crecimiento del Producto Interno Bruto y en un superávit fiscal manteniendo la tendencia de los últimos dos años. La situación denominada de “bonanza” por el gobierno, se vio acompañada de un preocupante proceso inflacionario, con un rápido incremento de los precios de bienes de consumo.

Se podría decir que estos son los elementos más importantes que hacen a la economía boliviana en el año, pero cabe mencionar algunos otros muy relacionados con este panorama, como los impactos de el fenómeno natural del “El Niño” que provocó grandes perdidas al sector agropecuario, la desvalorización del dólar que principalmente afecto al sector exportador, la reducción de la tasa de desempleo, etc. A continuación y brevemente intentaremos revisar algunos de estos elementos que caracterizaron a la economía boliviana en el 2007.

A partir del año 2006 se había visto un importante incremento en los ingresos económicos del país, principalmente por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), la alza en los precios de los minerales y las remesas. El 2006, reporta algunas cifras interesantes para ver este ascenso: se tuvo un ingreso para el Estado de $us 1.300 millones por hidrocarburos, el PIB nacional tuvo un crecimiento de 4,5% las exportaciones llegaron a $us 4.100 millones, las reservas internacionales del BCB llegaron a $us 3.547 millones y hubo un superávit fiscal del 5,9%. Este fenómeno de crecimiento se mantuvo e incluso incremento en el año 2007, como veremos seguidamente.

El año 2007 como en los últimos años se dan condiciones externas e internas favorables para el crecimiento de la economía en los países primario-exportadores. Principalmente el alza en los precios y la demanda de minerales e hidrocarburos, a causa de un rápido crecimiento de las economías China e India, en el caso boliviano esto va seguido por políticas que modifican los términos de intercambio –en el caso de los hidrocarburos- recuperando una parte mayor de las ganancias de la explotación de recursos naturales para el Estado y promoviendo una masiva exportación de gas y minerales. Llegando a proyectarse los ingresos del Estado por Hidrocarburos en $us 2.000 millones para todo el año y un incremento total de exportaciones a nivel nacional y en diversos sectores de del 10,7 % en los reportes preliminares. Por el otro lado principalmente a causa de la incapacidad productiva de la economía y la generación una gran masa circulante hubo un crecimiento acelerado del índice de importaciones, incrementándose hasta el mes de octubre en 19,6%, cabe aclarar que esto no implicó un cambio en las relaciones favorables de la balanza comercial, teniéndose en el año un superávit de $us 1.268 millones.

Se deben agregar dos importantes elementos que hacen a la economía de Bolivia en este año, el primero es el de las remesas enviadas por migrantes bolivianos en EE.UU. y Europa, que superan los $us 800 millones, el más alto registrado y la Inversión Extranjera Directa que supera a todos los años anteriores llegando a $us 4.342 millones solo en el primer semestre.

En estas condiciones se genera un crecimiento del PIB de 4,2% -menor al registrado el anterior año, principalmente por los fenómenos climatológicos que afectan gravemente al sector agrario-, y un superávit en las cuentas fiscales del Estado del 2,2%. Se considera que la emisión monetaria en el país a principios del año fue de Bs. 11.500 millones, lo que a la vez incidió directamente en la alza de precios, por lo que se adoptaron medidas de retiro de capital por el BCB, a lo que nos referiremos posteriormente. De igual forma fruto principalmente de las exportaciones y el incremento impositivo (el Servicio de Impuestos Nacional, reportó un incremento de las recaudaciones de aproximadamente 24% para el primer trimestre del año), las reservas internacionales del BCB superaron los $us 5.000 millones registro único en la historia del país y a la vez el Estado incrementó en 42% -respecto al 2006- el presupuesto destinado a inversión pública. Esto a permitido proyectar un crecimiento de la economía boliviana de 4,2 % según el Ministerio de Hacienda y de 3,8 % según la CEPAL.

Es innegable este crecimiento en el 2007, pero por sus características primario-exportadoras y la incipiente base productiva, esta “bonanza” lleva también otra cara de la moneda que es el proceso inflacionario, que nos parece el segundo elemento importante que caracteriza la economía en este año.

La variación registrada a la alza en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que terminó el año 2006 con un 4,95% se elevó gravemente en el transcurso del 2007. Enero ya registro un índice de inflación del 6.02% llegando rápidamente en marzo al 7,19%, los próximos tres meses tuvieron una disminución, que se vio interrumpida por una importante alza en julio llegando al 8,84% y 10,36%, para terminar el año con una inflación del 11,73%. Las previsiones del gobierno para el índice de inflación del año 2007, fueron del 3,7%, lo que fue superado ampliamente por la realidad. Se dieron varios factores para este fenómeno, principalmente el incremento de ingresos económicos al país y el aumento de la masa monetaria circulante, junto con una subida de la inversión pública de hasta 42%, que generó una mayor demanda de bienes y servicios, que el aparato productivo fue incapaz de responder, ha esto se une un retraimiento de la economía a nivel internacional, e internamente la grave caída de la producción agraria y pecuaria a causa de las inundaciones.

Este proceso generó una mayor depauperización de las economías familiares, que vieron como mes tras mes sus ingresos tenían una menor capacidad adquisitiva, ya que no existía paralelamente un aumento en los ingresos. Otro de los efectos es la escasez de productos de primera necesidad, que tuvo un impacto directo en la elevación del precio de otros productos, unido a la especulación comercial.

El gobierno mediante el BCB admitió el proceso inflacionario, recién en el segundo semestre del año, aunque algunos meses antes ya se habían adoptando medidas de tipo contractivo. En tanto la causa fundamental fue el exceso de masa monetaria que en noviembre llega a Bs. 11.500 millones, se aplicaron medidas de mercado abierto para reducir la liquidez. Mediante la emisión de valores y UFVs el BCB retiro de la economía Bs. 5.226 millones, incremento el encaje legal de la banca, retirando así otros Bs. 3.592 millones, aplicó una comisión del 1% a las remesas del exterior, instruyo a las AFPs aumentar sus inversiones en el exterior, recomendó al Ejecutivo reducir el gasto público no productivo y finalmente aceleró la depreciación del dólar, esta última medida afectó principalmente al sector exportador que al tercer trimestre del año llegó a perder aproximadamente $us. 120 millones en sus operaciones. Por su parte el gobierno ha impulsado la importación de productos básicos para mitigar el desabastecimiento, mediante la liberación de aranceles al trigo, maiz, arroz y carne entre otros, compra directa de trigo de la Argentina para panificadoras y fortaleciendo sus medidas de seguridad para controlar el contrabando.

Queda claro que existió una contradicción en las medidas contractivas del BCB y la administración del Ejecutivo, que pese a las recomendaciones del Banco Central, continuó ingresando masa monetaria a la economía, subiendo su gasto corriente hasta un 3,9% y aumentando la inversión pública, aunque con un impacto menor es significativa la distribución de las donaciones de Venezuela a los municipios, que llega en el año a $us 30 millones.

Finalmente estas medidas ayudaron a controlar la inflación (que sin ellas hubiese sido mayor) pero el índice actual sigue siendo preocupante, ya que no se ha afectado el origen del problema consistente en la poca capacidad productiva del país y en su patrón primario exportador, no se aplicaron medidas de reactivación del aparato productivo, sino por el contrario una política de importaciones masiva, que según algunos economistas podría derivar en el llamado “síndrome holandés”.

Estos son los elementos más importantes que configuran el escenario económico nacional en el año 2007, alrededor de los cuales giran muchos otros elementos que por ahora sólo cabrá mencionarlos como: el incremento en la Inversión Extranjera Directa, la disminución de la tasa de desempleo, la disminución de la deuda pública externa, los impactos de “El Niño”, el incremento en recaudaciones impositivas y aduaneras, etc.