Masacre de San Juan, 24.6.1967 (Territorios en Resistencia, 24.6.13)

Masacre de San Juan, 24.6.1967 (Territorios en Resistencia, 24.6.13)

Masacre de San Juan, 24.6.1967 (Territorios en Resistencia, 24.6.13)

NI OLVIDO NI PERDÓN CONTRA EL FASCISMO MILITAR! Hoy, 24 de junio, se recuerda 46 años de la Masacre de San Juan, ocurrida en los centros mineros de Llallagua y Siglo XX de Bolivia en 1967. Sin previa advertencia, el gobierno de facto del militar René Barrientos Ortuño ordenó que tropas del regimiento Ranger y Camacho abrieran fuego dejando un saldo de una veintena de muertos y setenta heridos. El motivo fue evitar el Ampliado Nacional de Mineros, en Siglo XX, donde iban a iniciar protestas contra la rebaja de un 50 por ciento de salarios; y el aporte económico y voluntario para la guerrilla del Che Guevara que debía derrocar al gobierno militar. La posibilidad que emerja un foco guerrillero en las minas fue el pretexto de Barrientos, quien sostuvo que el ejército tuvo que disparar en defensa propia para “combatir el proceso subversivo”. Ese 24 de junio, en medio del caos y el espanto, no faltaron los hombres que, en un intento desesperado por defenderse, se armaron de dinamitas y capturaron a algunos soldados, a quienes les despojaron de sus uniformes y les quitaron sus armas. Pero todo hacía suponer que era ya demasiado tarde para preparar una resistencia organizada. En la Plaza del Minero se llenaron los soldados y la jurisdicción de la provincia Bustillo fue declarada “zona militar”. A la masacre siguió la represión y el despido de los “agitadores” de sus fuentes de trabajo. Unos fueron a dar en las mazmorras y otros en el exilio, las viudas y los huérfanos fueron expulsados del campamento sin indemnización ni derecho a nada y la masacre de San Juan quedó en la impunidad.

24 de junio de 1967: la Masacre de San Juan, en los centros mineros de Llallagua y Siglo XX. Sin previa advertencia, el gobierno militar de René Barrientos Ortuño ordenó que tropas del regimiento Ranger y Camacho abrieran fuego dejando un saldo de una veintena de muertos y setenta heridos. El motivo fue evitar el Ampliado Nacional de Mineros, en Siglo XX, donde iban a iniciar protestas contra la rebaja de un 50 por ciento de salarios; y el aporte económico y voluntario para la guerrilla del Che Guevara que debía derrocar al gobierno militar. La posibilidad que emerja un foco guerrillero en las minas fue el pretexto de Barrientos, quien sostuvo que el ejército tuvo que disparar en defensa propia para “combatir el proceso subversivo”.