Bolivia: a pesar de que declararon sujeto de derechos al río Tuichi, denuncian 42 operaciones mineras ilegales | Mongabay Latam (6.02.26)
- El Tribunal Agroambiental boliviano determinó al río Tuichi como sujeto de derechos, lo que prohíbe actividades extractivas en ese curso de agua.
- A pesar de la determinación judicial, existen 42 actividades mineras ilegales en el río que está al interior del Parque Nacional Madidi.
- La dirigencia indígena del norte de La Paz solicita a las autoridades que hagan cumplir la decisión judicial y sancionen a los mineros ilegales.
- Varios pueblos indígenas dicen que están afectados por la contaminación que provoca la minería ilegal.
El río Tuichi se encuentra al interior del Parque Nacional Madidi, en la Amazonía de Bolivia, y padece el aumento de la minería ilegal, a pesar de que el Tribunal Agroambiental boliviano determinó que este afluente y su ecosistema son sujetos de derechos, lo que prohíbe la incursión de actividades extractivas en esa zona. Dirigentes indígenas denuncian que existen por lo menos 42 puntos de actividades mineras y las entidades públicas dicen que no autorizaron operaciones ni el Tuichi ni en la reserva que amazónica.
El 5 de diciembre de 2025 fue una jornada clave para el río Tuichi. El Tribunal Agroambiental de Bolivia estableció que en ese afluente no se puede realizar ninguna actividad extractiva y lo calificó como sujeto de derechos, tras la presentación de una demanda en marzo del año pasado. La decisión se tomó luego de realizar estudios de verificación en la zona, como visitas al área afectada y entrevistas a indígenas.
Dentro el proceso, el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) en una solicitud de complementación y enmienda pidió que las Fuerzas Armadas (FFAA) de Bolivia y la Policía Boliviana deberán coordinar acciones con el Sernap con el fin de evitar actividades extractivas dentro de la reserva.

Guido Alfaro, presidente de la Central de Pueblos Indígenas de La Paz (CPILAP), explicó a Mongabay Latam que la actividad minera ilegal en el río Tuichi provocó la alteración del cauce por el uso de maquinaria pesada, la destrucción de áreas de bosque en las orillas e inmediaciones y la contaminación de las aguas, sobre todo por el uso de mercurio para extraer oro.
“La actividad minera ilegal sigue dañando nuestro territorio. A pesar de que ganamos una batalla legal, la maquinaria pesada sigue ingresando al parque Madidi. Esa maquinaria tiene como destino la comunidad Virgen del Rosario, que está en la ribera del río Tuichi, donde existe actividad minera aurífera ilegal asentada hace mucho tiempo. Nosotros contamos que existen al menos 42 operadores mineros en la cabecera y el curso del río [Tuichi]”, afirmó Alfaro.
El río Tuichi es un conector natural entre los Andes y la Amazonía. Sus aguas nacen en la cima andina, en la cordillera de Apolobamba, que es la zona alta de las montañas del parque Madidi. Este río tiene un curso de 265 kilómetros y su curso baja como una serpiente por diversos ecosistemas. Su destino final son las montañas húmedas y frondosas del Madidi.
El Tuichi fue un inspirador de novelas y películas debido a la aventura que vivió en 1990 el turista israelí Yossi Ghinsberg, quien cayó de su balsa mientras navegaba el río y fue tragado por el bosque durante 21 días. Luego de una batalla física y mental con los elementos de la naturaleza, lleno de picaduras, hambriento y exhausto, fue rescatado por comuneros de la zona.
Allí, el turismo y la aventura ya no tienen el mismo escenario. La minería ilegal espantó proyectos turísticos y las comunidades sufrieron amenazas. “Muchas veces los mineros quisieron comprar conciencias y pretendieron asentarse en esta zona, pero por suerte hubo unidad en este pueblo indígena y los botamos”, relató Alex Villca, dirigente de la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígenas Originarios Campesinos (Contiocap) y quien radica en la comunidad San José de Uchupiamonas, que está cerca del Tuichi.
En esta zona habitan indígenas del pueblo tacana, aunque también hay quechuas que llegaron a la comunidad hace más de 100 años.
Los derechos avanzaron en la Justicia pero esperan en la práctica
La declaratoria de sujeto de derechos se trata de la segunda resolución que emite el Tribunal Agroambiental para proteger ríos amazónicos de Bolivia. La primera fue un fallo que ordenó en 2023 la suspensión inmediata de todas las actividades mineras que operaban fuera de las cuadrículas autorizadas por la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) no solo en el Tuichi, sino también en otros ríos como el Madre de Dios y el Beni.
Rodrigo Herrera, abogado y director de la Asociación de Justicia Ambiental de Bolivia, fue quien presentó en marzo de 2025 la segunda demanda para proteger el río Tuichi. El letrado explicó a Mongabay Latam que es necesario que el Tribunal Agroambiental tome decisiones oportunas para evitar mayores daños ambientales, sin atentar contra las áreas protegidas, entre ellas, el Madidi. Además, explicó que la instancia judicial tiene la obligación de sancionar e interponer una multa y ordenar el decomiso de la maquinaria pesada que está operando en el Tuichi.
“Se presentó la respectiva denuncia con todos los hechos registrados y los antecedentes ocurridos, pero aun así las actividades mineras siguen dañando el río Tuichi y gran parte del parque Madidi. Es importante que las autoridades tomen cartas en este asunto y establezcan sanciones por estas actividades ilegales”, afirmó Herrera.

El presidente del Consejo Indígena del Pueblo Tacana (CIPTA), Jorge Canamari, sostuvo en diálogo con Mongabay Latam que, pese a la insistencia de la dirigencia ante las instituciones pública, las respuestas recibidas evidencian una “falta de voluntad” para tomar acciones concretas en defensa de los pueblos indígenas frente a la contaminación minera. La problemática se extiende por todo el norte amazónico de Bolivia, incluyendo los departamentos de La Paz y parte de Pando y Beni.
“Esperamos que las autoridades competentes, el Gobierno, nos escuchen y se dé pronta solución a este pedido que tenemos y respeten nuestro territorio y a nuestros pueblos indígenas”, dijo Canamari.
Sobre la identificación de las 42 actividades mineras en el río Tuichi, el líder indígena afirmó que como CIPTA pedirán a las autoridades competentes verificar la “destrucción” que realizan las operadoras en varios puntos del río amazónico. “Veremos con nuestros técnicos cómo enviar las fotografías y las coordenadas. Están matando nuestro río y no nos podemos quedar con las manos cruzadas”, dijo.
Un estudio reveló altos niveles de mercurio en la población indígena
La CPILAP, junto a entidades como la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz, la Universidad de Cartagena de Colombia y el Centro de Documentación e Información de Bolivia (CEDIB), realizó en 2022 un estudio sobre impactos de la minería. Para este informe se tomaron muestras de cabello a 305 personas de 36 comunidades indígenas ribereñas pertenecientes a los pueblos tsimane, ese ejja, leco, mosetén, uchupiamona y tacana. El resultado: el 74.5 % de la población analizada supera los niveles permitidos de mercurio en el cuerpo, que es 1 ppm (partes por millón).
Según Óscar Campanini, director del CEDIB, los pueblos más afectados son aquellos que no tienen vinculación con las actividades de explotación aurífera, pero se ven perjudicados por el consumo de pescado contaminado con el metal. El experto informó que hay comunidades en promedio con un nivel de 5.5 ppm, más de cinco veces lo permitido.

La AJAM informó a Mongabay Latam que desde noviembre pasado no emitió ninguna resolución de aprobación de actividades mineras en el río Tuichi y otros afluentes que están en el Madidi. Sin embargo, esta institución afirmó que en octubre pasado se detectó actividad ilegal de la minería en cuatro ríos amazónicos, uno de ellos el Tuichi. Los demás son los ríos Kaka, Alto Beni y Tequeje.
“La comisión técnica verificó la existencia de labores mineras en las áreas Arco Iris I, Justiciero, Tamesis I y El Viento I. Estas actividades no contaban con autorización legal para el desarrollo de explotación minera”, detalló la AJAM en un comunicado enviado a este medio. Además, la entidad añadió que en los ríos Tuichi y Tequeje se detectó presencia de ciudadanos extranjeros operando maquinaria pesada y que se dieron a la fuga cuando llegaron las autoridades.
Mientras, desde la Secretaría Departamental de Minería, Metalurgia e Hidrocarburos de la Gobernación de La Paz se informó que esta entidad tampoco autorizó actividades mineras al interior del parque Madidi. “Si bien esa es jurisdicción de la AJAM, nosotros como gobierno departamental velamos por una minería responsable y fuera de las áreas protegidas”, detalló esa secretaría departamental.
Imagen principal: el río Tuichi se extiende por 265 kilómetros y su curso baja como una serpiente por diversos ecosistemas. Su destino final son las montañas húmedas y frondosas del Madidi. Foto: cortesía Revista Nómadas