Nosotros, los indígenas nahuas-otomíes de la Sierra de Manantlán, en la zona de conflicto territorial entre Jalisco y Colima, nos unimos al plantón del Frente Amplio Opositor (FAO) frente a la embajada de Canadá para protestar contra los abusos de las transnacionales mineras.
Desde hace 40 años, nuestro territorio ancestral sufre los efectos destructivos y contaminantes del consorcio Minero Benito Juárez Peña Colorada, que fue privatizado en 1992 y ahora pertenece a las transnacionales TERNIUM, ISPAT y MIITAL STEEL. El gobierno del estado de Colima, aliado al PRI, ha protegido a esta minera, que es su principal fuente de ingresos fiscales, ignorando nuestras necesidades y derechos.
Hemos enfrentado amenazas y agresiones sistemáticas, incluyendo asesinatos, explotación de recursos hídricos, despojos de tierras, deterioro de nuestra salud, segregación racial, falta de servicios básicos, incomunicación y empobrecimiento de nuestras comunidades.