Si bien el consumo de carne bovina en el país no es de los más altos en el ámbito internacional, es uno cuya importancia económica ha crecido de forma muy acelerada en los últimos años. Por ello, en este último par de años ha adquirido gran relevancia.
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En primer lugar, por ser un producto base de la canasta familiar. Esto se ha visibilizado aún más con la crisis económica que atraviesa Bolivia, siendo una de sus repercusiones el incremento extraordinario de los precios de la carne vacuna y, en alguna medida, la disminución de su disponibilidad.
Aspecto que contrasta con un reciente, pero sostenido y elevado crecimiento de su exportación. Si a esto se suma que el cambio de uso del suelo para habilitar pastos, para la ganadería es una de las causas más relevantes de la deforestación, particularmente en el bosque seco chiquitano, comprender con más detenimiento este sector se convierte en una tarea importante.
Y, en segundo lugar, por la importancia política que adquiere este sector en el nuevo gobierno. Si bien los agroindustriales cruceños, incluido los ganaderos, se presentaron como opositores políticos del gobierno del MAS, a lo largo de sus gestiones de gobierno, se consolidaron políticas públicas favorables que posibilitaron el despegue ganadero exportador. En el gobierno de Rodrigo Paz no solo radicalizaron su discurso crítico al gobierno del MAS, sino que son parte clave del nuevo poder político y ocupan cargos claves en el Órgano Ejecutivo. Además, el sector ganadero ya es parte de una red de actores económicos claves del rubro financiero y agroindustrial del oriente boliviano.
Pero la tendencia de las políticas sectoriales apunta no solo a mantenerse, sino a profundizarse: liberalizar exportaciones, apertura de nuevos mercados de exportación, seguridad jurídica a la propiedad agropecuaria, entre otras.
Para aportar a conocer a este sector y sus políticas, el presente Dossier sobre el mercado de exportación de carne desde tierras bajas tiene como propósito describir y analizar el contexto en el que actualmente se inserta la producción y la comercialización ganadera bovina boliviana, así como caracterizar la situación, la evolución y las perspectivas de la ganadería bovina para la exportación de carne. De igual manera, pretende acercarse al ámbito regional e identificar las relaciones e implicaciones actuales y potenciales del mercado regional y global para la producción boliviana.
El informe está estructurado en cinco partes. En la primera, se identifica a los actores de la actividad pecuaria-bovina en tierras bajas; en la segunda, se describe y analiza al mencionado grupo en toda la cadena (zonas de producción, sistemas, pastos y huellas de carbono). En la tercera, se sistematizan y analizan las políticas públicas y normas para el sector; en la cuarta, se procede de igual manera con la cadena de exportación (predios certificados, exportación, industria), y, en la quinta, se aborda los aspectos económicos vinculados a la actividad pecuaria y ganadera.